50 Aniversario AICM

Por Enrique Lira O.
Fotografía: Archivo Histórico Estrategia Aeronáutica.
Publicado: Noviembre - Diciembre 2002
Fuente: América Vuela - Número 82




Esta ilustración se publicó en un diario de la capital mexicana en febrero de 1927, su pie decía textualmente: “Maqueta del Puerto Central Aéreo de la Ciudad de México, cuya inauguración se anuncia para el próximo 16 de septiembre. El proyecto es bellísimo y desde el punto de vista técnico puede considerarse como insuperable”. Recordemos que para esa época sólo habían pasado 20 años del vuelo de los hermanos Wright.


Caminando por las salas y pasillos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y al ver los carteles que señalan el aniversario número cincuenta del mismo, no puedo dejar de pensar en toda la gente importante y protagonistas de la historia que han recorrido estas instalaciones. Sin temor a equivocarme, puedo afirmar que por estos muros, corredores, plataforma y pistas han transitado más personalidades que por ningún otro edificio en México. La mayor parte de los protagonistas de la historia mexicana reciente han deambulado en algún momento por aquí, personas notables de todas las esferas y gremios, deportivo, político, artístico, intelectual y del espectáculo.

De igual forma, este aeropuerto ha sido testigo de la mayoría de los acontecimientos más significativos del México moderno, tanto en los momentos más felices como en los de mayor angustia. Desde aquí la primera aerolínea mexicana expandió sus rutas y alcances, los héroes de la aviación mexicana forjaron sus leyendas, como el epicentro de la gloria y la tragedia, desde aquí se inmortalizaron los apellidos de Sarabia, Carranza, Sidar, Aldasoro, Lascuráin, Villasana entre muchos otros. También ha sido punto de contacto para el recibimiento de los principales dignatarios del orbe, y punto focal del devoto pueblo en las cinco visitas del papa Juan Pablo II a México. Pero por sobre todo, centro de contacto con el mundo, bastión estratégico para el desarrollo del país y punto vital en situaciones de emergencia, como durante el solidario puente aéreo orquestado para recibir la ayuda que fluía desde cada rincón del mundo, inmediatamente después de los terremotos que sacudieron la capital azteca en septiembre de 1985. Por todo ello, con todo y sus problemas de saturación, cercanía de sus dos pistas y hundimientos en las mismas, aun cuando se superen los problemas políticos y se construya un flamante aeropuerto metropolitano, el AICM siempre tendrá un lugar muy especial en el corazón de la comunidad aeronáutica mexicana.



Aspecto de los trabajos de construcción de las pistas del Puerto Aéreo Central, a principios de 1928.


GENESIS

Para conocer los inicios del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nos debemos trasladar a principios de 1928, año en que inició la construcción del Puerto Aéreo Central, para la aviación civil, con el apoyo de inversionistas privados como la Compañía Mexicana de Aviación, que aportó 400,000 pesos oro para su construcción. Los terrenos que se utilizaron fueron las planicies resultantes del desecamiento del lago de Texcoco. La conexión con la ciudad se realizó mediante una nueva vialidad que unió el Puerto Aéreo con la carretera de Puebla, y que hoy es parte del Boulevard Aeropuerto. La primera operación aérea que se tiene registrada en estas instalaciones se realizó el 5 de noviembre de 1928, cuando aterrizó en sus instalaciones aún inconclusas un biplano monomotor Hanrriot de construcción gala, pilotado por Felipe H. García, quien tenía una escuela de vuelo junto con Juan Guillermo Villasana y Francisco Santarini, en un campo aéreo situado en los llanos de la actual colonia Algarín, el cual se utilizó temporalmente para dar servicio a la aviación civil mientras se construía el puerto aéreo definitivo.

El edificio terminal del Puerto Aéreo Central, diseñado por el arquitecto Estanislao Suárez, se concluyó para finales de 1929, aunque las operaciones aéreas ya se habían mudado a las nuevas instalaciones desde febrero del mismo año. Para celebrar un acontecimiento tan importante como su inauguración, en diciembre del mismo año se organizó la Semana Aérea, para lo cual se instalaron tribunas cerca de la intersección de las pistas 05/23 y 14/32, para que el público apreciara las demostraciones aéreas que se prepararon para el acontecimiento.

El siguiente año, 1930, un fuerte terremoto azotó el valle de México y causó daños graves en la terminal de pasajeros del Puerto Aéreo Central, por lo que tuvo que ser reconstruida. A partir de febrero de 1931 se realizaron operaciones nocturnas en forma cotidiana, con la instalación de sistemas de iluminación para la pista 05/23.

El 14 de septiembre de 1934, el monomotor Stinson SR matrícula XB-AJI, pintado en rojo brillante partió del Puerto Aéreo Central con rumbo a Acapulco, en lo que significó el inicio de operaciones de la empresa Aeronaves de México, primera piedra de la actual Aerovías de México.
El rápido crecimiento de la aviación comercial mexicana en los 30`s rebasó en menos de una década la capacidad del primer edificio terminal, por lo que se tuvo que proyectar y construir rápidamente uno nuevo, el cual fue inaugurado por el presidente Lázaro Cárdenas del Río, el 11 de abril de 1939, su aspecto estaba dominado por la inclusión de una torre de control que remataba el edificio.

A partir de junio de 1942 (fecha en la que arribaron los primeros North American AT-6B de la Fuerza Aérea Mexicana), la presencia militar en el Puerto Aéreo Central se incrementó, impulsada por los vientos de la segunda guerra mundial. Las actividades de la FAM tenían lugar en las instalaciones que la Secretaría de Guerra y Marina había construido contiguas a la pista 14/32, mismas que más tarde conformarían la Base Aérea Militar No. 11, “Tte. Cor. P. A. Juan Pablo Aldasoro Suárez”.
El decreto que otorgó la calidad de aeropuerto internacional al Puerto Aéreo Central de la Ciudad de México, fue publicado el 6 de julio de 1943. En 1945 se iniciaron los trabajos de nivelación de la pista 05D/23I, la cual permaneció como pista de terracería hasta que en 1949 se inició su pavimentación, aunque las condiciones operativas no se alcanzaron hasta 1951.

La siguiente gran obra en el ya llamado Aeropuerto Central de la Ciudad de México, se inauguró el 20 de noviembre de 1952, en una ceremonia encabezada por el presidente Miguel Alemán Valdés y que contempló una nueva plataforma y la nueva terminal de pasajeros, todavía en uso, la cual incluía la moderna y funcional torre de control que simbolizó al aeropuerto capitalino por muchos años. Curiosamente con esta fecha se inicia la cuenta de edad del aeropuerto y por ello celebramos su quincuagésimo aniversario este año. Fue también por estas fechas cuando se construyó la pista 13/31 (2,300 x 40 m), que sustituyó a la 14/32 (1,700 x 40 m) en su labor de pista para viento cruzado, parte de la segunda se continúa utilizando como calle de rodaje. La quinta pista tenía también orientación 05/23, pero dadas sus reducidas dimensiones (700 x 30 m) se le llamó 05/23 auxiliar y era utilizada únicamente por las escuelas de aviación que tenían su base en este aeropuerto. Actualmente se encuentra bajo la plataforma de la Terminal II, que antes era la plataforma de aviación general.

Fachada del edificio terminal del Puerto Aéreo Central, inconcluso a mediados de 1928.

Vista aérea de la construcción del Puerto Aéreo Central, 1928.


En 1959 la terminal de pasajeros se amplió para ponerse al corriente de la demanda de pasaje, de igual forma las pistas y la plataforma recibieron acondicionamientos importantes. Un año después Mexicana de Aviación puso en operación los primeros aviones a reacción que portaron bandera mexicana, los célebres tetrarreactores De Havilland Comet IVC.
El 2 de diciembre de 1963, el Aeropuerto Central cambió a su nombre actual, Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), cabe hacer notar que en tiempos del presidente Luis Echeverría se le agregó el nombre de “Benito Juárez”, pero nunca se protocolizó el mismo, así que este añadido al paso del tiempo cayó en desuso.


Esta gráfica aérea del Puerto Aéreo Central fue tomada el 14 de abril de 1943, en ella se pueden identificar los siguientes aspectos 1 Hangares de la Compañía Mexicana de Aviación.
2 Terminal de pasajeros rematada con la torre de control.
3 Tres bimotores de pasajeros Douglas C-47 / DC-3.
4 Base militar.
5 Línea de vuelo integrada por 20 biplazas North American AT-6B de la Fuerza Aérea Mexicana.
6 Hangar de la compañía Aerofoto.
7 Hangar de los talleres Panini.
 


El 6 de octubre de 1964, el presidente Adolfo López Mateos inauguró los radares de aeropuerto y de área de Cerro Gordo, así como el sistema de aproximación por instrumentos (ILS) de la pista 05D/23I, anteriormente las únicas radioayudas con las que contaba la terminal aérea eran sistemas radiofaros NDB y VOR. Ya para la segunda mitad de los años 70´s, la torre de control del AICM había alcanzado su límite operativo y se requería la instalación de una nueva generación de radares de acuerdo con el plan de desarrollo nacional de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), además la altura y posición de la torre resultaba inadecuada para los controladores ya que por la expansión del aeropuerto quedaban zonas fuera de su alcance visual, por ello se inició la construcción de una nueva torre de control al otro lado de las pistas, cerca de la terminal de aviación general, la cual se inauguró el 24 de noviembre de 1978.



En esta vista aérea del Aeropuerto Central, tomada en 1957, se aprecian claramente las cinco pistas construidas, aunque para ese momento estaban en operación cuatro, ya que la 14/32 (situada al Sur Oeste del aeropuerto) ya se había desactivado y se utilizaba sólo un extremo como calle de rodaje, su sustituto fue la 13/31 que cruza las pistas a la altura de la cabecera de la 23D. De igual forma se aprecia claramente la pequeña pista 05/23 auxiliar, utilizada por las escuelas de vuelo capitalinas.


Un año después, el 15 de agosto de 1979, el presidente José López Portillo inauguró una vasta y profunda remodelación arquitectónica y operativa de la terminal de pasajeros del AICM, fue en estos trabajos cuando se colocó nuevamente el mural “Historia de la conquista del espacio por el hombre”, realizado por Juan O´Gorman para la terminal del Puerto Aéreo Central de 1930.

El 26 de junio de 1991, debido a la saturación de tráfico aéreo en la capital mexicana, se publicó el decreto mediante el cual se restringía el uso del AICM a las aeronaves de ala fija con velocidad de crucero inferior a los 463 km/h (250 nudos), ello fue el principio de un largo debate que mantuvo enfrentada a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con el sector de la aviación general y ejecutiva del país. Finalmente, el 31 de enero de 1994, se publicó el acuerdo presidencial por el que se prohibía el uso del AICM a toda aeronave que no fuera militar o de aerolínea, con aplicación a partir del 31 de mayo de 1995.

El 11 de abril de 1994, el presidente Carlos Salinas de Gortari inauguró la nueva terminal internacional del AICM, con capacidad para atender a 6 millones de pasajeros anuales y un moderno y funcional estacionamiento, el edificio anterior quedó dedicado a los pasajeros domésticos. La principal diferencia de este proyecto de construcción radicó en que acorde con la tendencia privatizadora salinista, la terminal internacional fue concesionada y construida conforme a un convenio de coinversion con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

El 28 de noviembre de 1994 se inauguró el sistema de radar que actualmente presta servicio al AICM, instalado en el cerro del Peñón.
El primero de noviembre de 1998, el AICM se desincorpora de la red de ASA, como parte del programa de reestructuración de la red aeroportuaria nacional que contempla la concesión a la iniciativa privada de 35 de las 60 terminales aéreas que controlaba ASA. Actualmente la entidad que opera el aeropuerto capitalino es el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, S.A. de C.V., con participación estatal mayoritaria, en espera de su privatización.

A principios del 2002 se concluyó la construcción del módulo XI, que consiste en ocho nuevas posiciones de contacto para aeronaves con salas de última espera y pasillos telescópicos, de igual forma se puso en operación un nuevo estacionamiento de seis niveles, con capacidad para 1,300 vehículos. Actualmente se encuentra en proceso de ampliación la Terminal II de pasajeros (antes conocida como Terminal de Aviación General), utilizada principalmente por la aerolínea regional Aeromar.


EL ACTUAL AICM

En tanto la Secretaría de Comunicaciones y Transportes determina la sede del nuevo Aeropuerto Metropolitano, el AICM se esfuerza por satisfacer plenamente los requerimientos de los más de 250,000 usuarios diarios, entre pasajeros, trabajadores y visitantes. Respecto a los viajeros, tenemos un promedio de 53,878 pax, transportados en 829 operaciones aéreas, para alcanzar en horas pico las 54 operaciones / hora. En términos anuales promedia 294,000 operaciones que se traducen en el transporte de 21 millones de pasajeros. Con ello se ratifica como el aeropuerto más importante de México y concentra el 35% de todas las operaciones aéreas comerciales del país, con un crecimiento sostenido del 6% en el período 1995-2000.


El Aeropuerto Central fue protagonista de la entrada de México a la era del jet, con la puesta en servicio, por parte de Mexicana de Aviación, del tetrarreactor De Havilland Comet IVC, en la ruta México–Los Angeles, el 4 de julio de 1960.


Esta fotografía (abajo), tomada en 1964, muestra la terminal de pasajeros del ya Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y su plataforma, en primer plano un Douglas DC-8 de KLM y en segundo su competidor, el Boeing 707.


En infraestructura el AICM dispone de dos pistas, la 05I/23D de 3,846 x 45 m y la 05D/23I de 3,900 x 45 m, cinco calles de rodaje, plataforma de 459,000 m2 para la aviación comercial y plataforma para la aviación regional (antes aviación general) de 91,200 m2. Cuenta con 33 posiciones de contacto para aeronaves, así como 42 remotas en el área de la terminal principal, a ellas se les suman 19 posiciones en la Terminal II.
La capacidad de almacenamiento de combustible es de 12.4 millones de litros de turbosina, el sistema de distribución de combustible cuenta con 23 surtidores en la plataforma comercial y es auxiliado por 23 carros cisterna. Como ayudas visuales a las operaciones aéreas cuenta con faro de aeródromo, conos de viento, luces de aproximación PAPI en las cuatro trayectorias, luces de borde de pista, rodaje e iluminación de plataformas. Su torre de control concentra el centro neurálgico del tránsito aéreo nacional, cuenta con radar de ruta, radares primario, secundario y terrestre, oficina de despacho e información de vuelos, radioayudas de alta frecuencia VOR/DME, sistema de aterrizaje por instrumentos CAT I y estación meteorológica.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México presta servicio a importantes centros urbanos vecinos de la capital como son las ciudades de Cuernavaca, Morelos; Tlaxcala, Tlaxcala; Pachuca, Hidalgo; Querétaro, Querétaro y Toluca, Estado de México.


El AICM cuenta con el Centro de Rescate y Extinción de Incendios (CREI) más grande y moderno del país, equipado con unidades de extinción, rescate y evacuación. Recientemente se dotó al aeropuerto de una unidad móvil de detección de explosivos de última tecnología, con capacidad para detectar, identificar y desactivar cualquier tipo de bomba.










El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en su configuración actual, con todas las etapas constructivas que ha recibido desde 1938.


Por medio del AICM y las 57 aerolíneas que operan regularmente en él, la capital de la República se conecta con 48 ciudades del país y 56 del extranjero, 25 de ellas en los EU, 3 en Canadá, 11 en Europa, siete en Centroamérica / Caribe, ocho en Sudamérica y dos en Asia.

En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se encuentran las siguientes instalaciones de la Fuerza Aérea Mexicana: la Base Aérea Militar No. 11 “Tte. Corl. Juan Pablo Aldasoro” y la Base Logística “Capitán Ingeniero Juan Guillermo Villasana”. De igual forma se encuentra ubicada la Unidad de Transporte Aéreo del Estado Mayor Presidencial y la Dirección de Transportes Aéreos de la Procuraduría General de la República.
El edificio terminal principal cuenta con 33 pasillos telescópicos, 144 módulos/mostradores, 13 bandas de equipaje, 16 arcos de detección de metales, 61 monitores de información, 31 núcleos sanitarios, 36 salas de última espera, 11 salas móviles, 16 aerocares, 15 elevadores, 19 escaleras eléctricas 17 bandas peatonales, todo en una superficie de 171,696 m2, con lo que se adquiere una capacidad de pasajeros / hora de 5,450 en la terminal nacional y 1,500 en la internacional.
En cuanto a servicios públicos, el AICM dispone de 6,057 cajones de estacionamiento, 12 restaurantes, 55 bares/cafes, 4 farmacias, 22 locales de renta de autos, 13 bancos, 30 casas de cambio, 3 agencias de viajes, 13 salones VIP, 249 comercios, 19 locales de venta de revistas y libros, 1 hotel y 1 club de negocios.

El servicio de transportación terrestre en la modalidad taxi metropolitano y ejecutivo cuenta con 1,105 vehículos que promedian 5,661 viajes diarios. En la modalidad de autobuses foráneos diariamente hay 11 corridas a Toluca, 18 a Puebla, 2 a Pachuca, 14 a Querétaro y 14 a Cuernavaca.
Para que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México cumpla con su objetivo de ubicar al AICM entre los diez mejores aeropuertos del mundo, en su estructura cuenta con 3 subdirecciones, 11 gerencias, 36 subgerencias, 1 secretaría particular de la dirección y 36 jefaturas de departamento con una planta de 855 empleados, a la cabeza de esta gran organización se encuentra el señor Enrique González González, director general desde el 17 de abril del 2001.



1. Aspecto actual de la terminal nacional de pasajeros del
AICM

2.Para todo aeropuerto contemporáneo el ingreso por actividades mercantiles es indispensable.3. El AICM cuenta con los equipos de emergencia más modernos de la República.

4. La actual torre de control del AICM fue puesta en sercicio
en 1978


Finalmente, el futuro cercano del AICM no es fácil, con limitaciones físicas en cuanto a terreno disponible, restricciones operativas por la cercanía de sus dos pistas que no permiten operaciones simultáneas, las condiciones de hundimiento del subsuelo y la creciente demanda en el tráfico aéreo aplican presiones gigantescas al apreciado aeropuerto capitalino, mismas que aumentarán en forma directamente proporcional con la demora de construir un nuevo aeropuerto, entre tanto, el reto para el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México es aplicar toda su capacidad, experiencia y profesionalismo para mantener el máximo rendimiento de los recursos materiales y humanos actuales, para que de esta forma los millones de usuarios anuales del AICM continúen beneficiándose de los excelentes índices de seguridad y eficiencia operativa que se han mantenido hasta hoy.