Deltas del Caribe
Por Stefan Degraef / Edwin Borremans
Publicado: enero - febrero 2002
Fuente: América Vuela - Número 83



Para misiones de ataque, la Fuerza Aérea Venezolana confía en sus Dassault Mirage 50EV, los cuales se han equipado con sondas de reaprovisionamiento en vuelo, claramente visibles en esta fotografía.


Uno de los más conocidos y mejor vendidos cazas de combate europeos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, es con mucho la familia del Dassault Aviation Mirage III. Desarrollado por la firma francesa Dassault Aviation a finales de los cincuenta, con el fin de obtener el principal caza de defensa de la Armée de l’Air, salió de los restiradores de diseño una aeronave supersónica con alas en delta, la cual obtuvo un “halo casi divino” durante la Guerra de los Seis Días entre árabes e israelitas en 1967. Con las ventas de exportación, sin lugar a dudas impulsadas por la fama de desempeños míticos en el Oriente Medio, Dassault colocó una gran cantidad de aviones Mirage III, y sus variantes posteriores, en las fuerzas aéreas de todos los confines del mundo. Pero tuvo una especial acogida en Sudamérica, ya que desde los primeros años de los setenta, cuando llegaron los primeros Mirage a la región, casi todos sus usuarios han seguido fieles a los deltas franceses tanto en su forma original y sus derivados, como los Finger construidos en Israel por IAI que prestan sus servicios en Argentina, como los Mirage F-1J de la Fuerza Aérea del Ecuador, finalizando con los Mirage 2000 peruanos.

Uno de los principales operadores del Mirage III es desde hace casi 30 años la Fuerza Aérea Venezolana (FAV), que colocó su primera orden de compra en 1973. Desde entonces la FAV ha expandido frecuentemente su flota de cazas Mirage tanto en cantidad como en capacidades, con extensos programas de modernización que garantizan la permanencia de estos aparatos en las filas de la FAV por muchos años.

GRUPO AEREO DE CAZA 11
Las operaciones de los Mirage venezolanos dieron inicio oficialmente el 26 de julio de 1973, con la creación del Grupo Aéreo de Caza 11 “Diablos”, en la Base Aérea El Libertador, en Palo Negro, esta unidad está compuesta por tres escuadrones que se formaron con una mezcla de aparatos Mirage III y Mirage V. Primero, el Escuadrón 33 Halcones, especializado en intercepción aérea reemplazó sus obsoletos North American F-86K Sabre por un total de nueve Mirage IIIE, también el Escuadrón 34 Caciques (nombre de la tribu indígena que poblaba la zona donde está emplazada la Base Aérea El Libertador), ha recibido cuatro Mirage 5V monoplazas de ataque y tres Mirage 5VD de doble comando. Adicionalmente el Escuadrón 34 tuvo bajo su comando durante los años 80s y 90s, tres birreactores Dassault Falcon 20DC para tareas de entrenamiento, comunicaciones y contramedidas electrónicas (ECM), actualmente estos aparatos han sido desactivados y almacenados en las instalaciones de mantenimiento de Palo Negro, en espera de reparaciones mayores en su estructura y motores. En 1977 se ordenó un Mirage IIIE adicional para compensar el desgaste de los primeros aparatos del Escuadrón 33.

Una de las mejoras más importantes en los trabajos de modernización aplicados a los Mirage 50EV, fue la instalación de motores SNECMA ATAR 9K-50, con mayor potencia disponible, lo que mejoró la confiabilidad y los desempeños, como se aprecia en este ascenso vertical de un Mirage 50EV.

Al cabo de una década de utilización de los aparatos Mirage en el Grupo 11 de la FAV, los indicios de desgaste y paulatina obsolescencia de sus capacidades de combate se fue haciendo cada vez más evidente, en especial la falta de radar de los Mirage V y los constantes problemas que acompañaron siempre a los motores ATAR originales. Por ello, en 1989 en un intento por detener la espiral negativa de falta de disponibilidad que afectaba a los cazas, se diseñó un ambicioso programa de modernización general para mejorar las capacidades técnicas de los Mirage. En julio de 1989, se liberó una partida de 300 millones de dólares y se firmó el contrato de modernización con la Dassault Aviation, para actualizar hasta el nivel Mirage 50EV a cinco aparatos Mirage IIIE, tres Mirage V y un único Mirage 5DV. Adicionalmente se ordenaron siete aparatos totalmente nuevos, los cuales serían seis monoplazas Mirage 50EV y un Mirage 50DV de doble comando. Finalmente también se realizó la compra de tres Mirage 50 ex Armée de l’Air para integrarlos a la FAV.

Entre los trabajos de modernización destacan el reemplazo de los motores ATAR-9C, el tradicional talón de Aquiles del Mirage, por nuevos turborreactores ATAR 9K-50 construidos por SNECMA, los cuales fueron más confiables, desarrollaron mayor empuje y consumían menos combustible. También se instalaron aletas fijas tipo canard en la sección delantera del fuselaje para incrementar el alcance y la maniobrabilidad del modelo, se instalaron sistemas de reaprovisionamiento en vuelo con sonda fija y finalmente las modificaciones más importantes, la instalación del radar Thomson-CSF Cyrano-IVM3 y un sistema de presentación de datos a la altura de la vista del piloto (HUD). Con el moderno radar, ahora los pilotos de la FAV disponían de modos de funcionamiento de búsqueda y seguimiento automáticos así como cálculos autónomos de intercepción. Para las tareas de ataque terrestre, el radar Cyrano computa los cálculos de lanzamiento de armas y dispone de un modo de vuelo rasante evitando el terreno, así como capacidades de navegación a bajo nivel y mapa móvil del terreno y zona de ataque. Para incrementar las capacidades de combate, todos los aviones recibieron sistemas de identificación amigo/enemigo, lanzadores de contramedidas térmicas y de radar (chaff) así como la capacidad de disparo de los misiles R550 Magic y el famoso misil antibuque Aérospatiale AM-39 Exocet.

Durante el período que duraron las modificaciones, en la planta de Dassault, en Bordeaux, Francia, el Grupo 11 vio seriamente reducida su capacidad de combate, pues sólo cuatro aparatos Mirage permanecieron en servicio en Palo Negro. El primer Mirage 50EV fue entregado a la FAV el 30 de octubre de 1990, seguido poco tiempo después por el largamente esperado Mirage 50DV de doble comando para ayudar en las tareas de entrenamiento de pilotos y transición operativa.

En noviembre de 1992, durante el frustrado golpe de estado del comandante Chávez, algunos de los pilotos del Grupo 11 se unieron a las fuerzas rebeldes, incluso se llegó a entablar combate (sin bajas afortunadamente) con elementos de caza fieles al gobierno Northrop F-5 de la Base Aérea de Barquisimeto. Una vez que se hizo pública la noticia de que el golpe militar había sido frustrado, dos pilotos rebeldes de Mirage 50 volaron a la isla de Aruba, en las Antillas Holandesas, solicitando asilo político. A los pocos días ambos aparatos fueron regresados a la Base Aérea El Libertador.


Con la instalación del radar Thomson-CSF Cyrano-IVM3, los monoplazas Mirage 50EV aumentaron considerablemente sus capacidades ofensivas contra blancos terrestres y aéreos.


Para practicar, evaluar y desarrollar tácticas de combate, los pilotos del Grupo 11, frecuentemente toman parte en ejercicios binacionales, como por ejemplo durante las operaciones Miranda 98, donde tomó parte la Armée l’Air con cuatro cazas Mirage 2000D, del Escuadrón EC1/3. En estos ejercicios de cuatro días se realizaron operaciones conjuntas franco-venezolanas en las que adicionalmente al Grupo 11 también entraron en operación los Northrop VF-5 Freedom Fighter y los General Dynamics F-16 Fighting Falcon de la FAV.


Para el entrenamiento avanzado y la conversión operativa de tripulaciones, la Fuerza Aérea Venezolana dispone de los biplazas Mirage 50DV.


Cada año los pilotos del Grupo 11 practican tiro de cañón aire-aire contra blancos remolcados por naves CF-5 en la zona de prácticas de la turística Isla Margarita en el Caribe venezolano, para las prácticas de ataque aire-tierra, se dispone del campo de tiro Bamari Carrizal, situado a poco más de 100 km al sureste de Palo Negro, en estas prácticas el personal habitualmente realiza ataques con cohetes LAU-32 y bombas de caída libre Mk82.



En esta bella gráfica apreciamos una formación integrada por dos monoplazas Mirage 50EV flanqueando a un biplaza Mirage 50DV. En estos aparatos descansa la capacidad de lucha antibuque de la FAV, para lo cual disponen del célebre misil Aerospatiale AM-39 Exocet.


Actualmente la dotación del Grupo 11 es de once monoplazas Mirage 50EV y tres biplazas Mirage 50DV, siendo aparatos multimisión se reestructuró la organización trasladando a los pilotos y máquinas al Escuadrón 34 y dejando el Escuadrón 33 activo sólo para conversiones de unidades, operado por los instructores de vuelo cuando es requerido. Con la adición de las nuevas capacidades de los Mirage 50EV, el Grupo 11 adquirió también la responsabilidad de la realización de misiones antibuque, sumadas a las de intercepción y ataque terrestre. Recientemente el comandante del Grupo 11, Col. (Av) Juan González obtuvo la distinción de ser el primer piloto de Mirage III/V/50 en sobrepasar la marca de las 1,000 horas de vuelo.

LA INSTRUCCION
El camino para llegar a ser piloto de Mirage o de F-16 en la FAV, comienza con 60 horas de vuelo en monomotores Aermacchi SF260, que recientemente reemplazaron a los Beechcraft VT-34A Mentor en la tarea de entrenadores básicos, estos vuelos se realizan en la Base Aérea Mariscal Sucre, cercana a Palo Negro, después los estudiantes pasan al turbohélice Embraer EMB-312 Tucano. Una vez concluida esta fase del entrenamiento, tradicionalmente, los pilotos seleccionados para servicio en cazas, pasaban a los reactores Rockwell T-2D Buckeye, adquiridos en 1973, en ellos tomaban los cursos de combate aéreo básico, pero en 1997 los T-2D fueron dados de baja y almacenados en la Base Aérea El Libertador, por lo que los estudiantes fueron transferidos parcialmente a los entrenadores Northrop CF-5D Freedom Fighter, o a otras unidades para que obtuvieran mayor experiencia de vuelo, en aparatos como el OV-10 Bronco o incluso hasta en el Lockheed C-130 Hercules. Para subsanar este bache en el sistema de entrenamiento venezolano, recientemente se ordenaron ocho aparatos Embraer AMX-T, de capacidad mixta en entrenamiento y ataque, pero aún se encuentra latente la posibilidad de adquirir un equipo más adecuado como podría ser el Aermacchi MB339FD. En junio del 2000 se realizaron algunas pruebas de evaluación operativa del entrenador chino K-8 en la Base Aérea El Libertador.



Parches o sectores identificadores del Escuadrón de Caza No. 34 “Caciques” y del Escuadrón 33 “Halcones”.


Una vez que el estudiante finalmente llega al Grupo 11, su transición comienza con dos meses de cursos académicos, donde aprende en detalle cada uno de los sistemas del caza así como la operación de los sistemas de radar y aviónica. Después pasa a la fase de vuelo donde comienza con cinco misiones de vuelo por instrumentos y nueve misiones de maniobras generales en el asiento delantero de los biplazas Mirage 50DV. El primer vuelo sólo se realiza en la décimo quinta misión, a la que le siguen cuatro vuelos para perfeccionar el vuelo en formación.

Todo el mantenimiento de la fuerza Mirage de la FAV se realiza en el hangar sede del Escuadrón de Mantenimiento 117, en la Base Aérea El Libertador, situada en Palo Negro.

Una vez familiarizado con las características de vuelo y la operación de los sistemas del aparato, comienza el curso táctico. Durante las siguientes 22 misiones se revelan al alumno los secretos del combate aéreo realizando intercepciones 1 a 1 y posteriormente 2 a 2. Una vez dominado el cielo, se pasa a los cursos de ataque terrestre, iniciando con prácticas de vuelo a bajo nivel, navegación y tácticas de ataque con cañones, cohetes y bombas de caída libre, en el polígono de tiro Bamari Carrizal. En esta fase táctica se incluye el lanzamiento de armas con y sin el uso de la aviónica a bordo. Aquí cabe destacar que la FAV no impone restricciones de altitud para las prácticas de vuelo rasante, actitud que conocen de sobra los habitantes de la zona de los llanos cercana a la base de Palo Negro.


El entrenamiento en Mirage concluye con el aprendizaje de las tácticas antibuque, que inician en el simulador del Mirage 50EV, ya que los radares de los biplazas Mirage 50DV carecen de la capacidad aire-superficie. Una vez dominada la táctica en el simulador, se realizan vuelos en los monoplazas Mirage 50EV, donde se practica el disparo simulado del misil AM-39 Exocet, usando como blancos generalmente las fragatas clase Lupo de la Armada venezolana o bien una variedad de blancos disponibles en el mar Caribe.

Los biplazas Mirage 50DV mantienen sus capacidades operativas y ofensivas aunque levemente disminuidas, sobre todo en lo referente a capacidad de combustible interno, lo cual es compensado con el sistema de reaprovisionamiento en vuelo.


En el curso normal del Mirage, también se incluyen las versiones nocturnas de todas las misiones anteriormente descritas, por lo que toma aproximadamente 85 misiones el entrenamiento de un piloto novel y cerca de 46 misiones la conversión operativa de un piloto experimentado en otro tipo de aeronave.

Dependiendo de la disponibilidad de los tanqueros aéreos Boeing 707-346C de la FAV, el estudiante practica el reaprovisionamiento en vuelo tanto diurno como nocturno durante su curso inicial en el Escuadrón 33, para así llegar a ser finalmente asignado como piloto operativo del Escuadrón 34 Caciques.