Dirigibles en Cielos Aztecas
Por Juan A. José en colaboración con Gary Fisk
Publicado: Julio - Agosto 2000
Fuente: América Vuela - Número 63




Vaya espectáculo que tuvieron la suerte de llevarse nuestros amigos regiomontanos el pasado mes de abril, cuando el dirigible GZ-20-A (GZ por Goodyear Zeppelin), matrícula N1A, "Stars & Stripes" visitó la hermosa capital del estado de Nuevo León, México, como parte de los festejos de los 75 años de operaciones de relaciones públicas de dirigibles Goodyear, y para evaluar la posibilidad de incrementar las operaciones de estas aeronaves en México. Si bien no es la primera vez que vemos dirigibles en los cielos de México, (recordemos que en octubre de 1998 el N151AB "Sanyo" inflado con helio, estuvo cinco días en la ciudad de México), este tipo de visitas son poco frecuentes. La presencia del "Stars & Stripes" me hizo recordar los tres dirigibles de la empresa cigarrera El Buen Tono, que para efectos publicitarios trajo a México, procedentes de los EU, a principios de siglo, el industrial de origen francés Ernesto Pugibet. El primero de ellos, de 20 metros de longitud, voló sobre la ciudad de México a partir del mes de enero de 1907, bajo el mando del norteamericano Charles K. Hamilton, desgraciadamente esta aeronave estaba limitada por la altura a la que se ubica la capital, por lo que Pugibet mandó traer un segundo dirigible, también de 20 metros de longitud, el cual voló en 1907 bajo el mando del norteamericano Jack Dallas. Tras la destrucción de esta aeronave en un accidente, se trajo el último y más exitoso, al cual se conocía como "Victor", que comenzó a volar entre 1908 y 1909 en los cielos mexicanos, incluyendo la capital, Guadalajara y Puebla, tripulado por Lincoln Beachy, quien posteriormente ganaría fama internacional como acróbata aéreo.

Hay básicamente tres tipos de dirigibles: A) Los rígidos, es decir que tienen una estructura interior, como los zepelines; B) No rígidos, a los cuales se conoce como blimps y C) Semi-rígidos, que combinan características de los dos tipos anteriores

John Frost

Bella vista del G-BWLH "Eagle Azteca", acercándose majestuosamente a la catedral de Guadalajara, Jalisco.
Los dirigibles de la Goodyear son blimps y su característica forma elíptica se mantiene gracias al gas y a la presión del aire contenido en sus compartimentos interiores. Una de las ventajas del zepelín en relación al blimp es que el zepelín puede perder hasta el 80% de la presión en su interior y mantener su integridad estructural. Los dirigibles pueden ser inflados con helio o con aire caliente. Los de aire caliente, o termales o hot air airships, son aeronaves de categoría intermedia entre los globos aerostáticos y los dirigibles inflados con helio y tienen la ventaja de que pueden ser desinflados sin desperdiciar el valioso helio y ser transportados en un camión. Sin embargo su capacidad de dirección está severamente limitada, tendiendo a ir hacia donde vaya el viento. Existen inclusive dirigibles operados a control remoto.



Archivo Estrategia Aeronáutica


En esta imagen histórica apreciamos el primer modelo de la famosa fábrica de Zeppelin, el LZ-1, dentro su hangar flotante en el lago Constanza, Alemania. Por cierto, este 2 de julio del 2000 se cumplieron 100 años de su primer vuelo, aquí podemos apreciar el enorme volumen de estas aeronaves


El dirigible es una evolución del natural deseo de los pioneros de la aeronáutica por dar dirección a los vuelos de aeronaves menos pesadas que el aire, el primero de los cuales tuvo lugar en 1783 en Francia, con el globo construido por los hermanos Joseph y Etienne Montgolfier. La historia de los dirigibles se remonta hacia 1306, tiempos en que los chinos afirman haber dispuesto de un artefacto con envolvente en forma de cigarro, inflado por aire caliente y con capacidad para volar. Pero es en el siglo XIX cuando la historia registra al primer dirigible propiamente dicho, el cual diseñó y voló Henri Giffard en Francia, en 1852. El dirigible de Giffard medía 43.9 metros de largo y tenía una capacidad de 88,000 pies cúbicos en el interior de su envolvente, era propulsado por un motor a vapor de 3HP, también diseñado por el inventor. El detonador de la construcción de dirigibles más prácticos fue el motor de combustión interna, el cual aprovechó el gran aeronauta brasileño Alberto Santos-Dumont, que construyó por lo menos 12 dirigibles en Francia, a partir del año 1898. El primer dirigible rígido fue construido por el austriaco David Schwarz hacia 1897. El más famoso de todos los constructores de dirigibles, Ferdinand von Zeppelin, fundó su compañía de dirigibles en 1898, inspirado por un vuelo en globo en los Estados Unidos y los avances de los franceses en materia de dirigibles. Von Zepelin consideró que era su deber proveer a su natal Alemania de una flota militar de este tipo de aeronaves. La construcción del LZ 1 "Luftschiff Zeppelin 1" comenzó en un cobertizo flotante sobre el lago Constanza, medía 128 metros de largo y tenía capacidad para 400,000 pies cúbicos de gas. Su primer vuelo tuvo lugar el 2 julio de 1900 en Friedrichshafen. Los zepelines son considerados las primeras aeronaves comerciales del mundo ya que formaron parte de la flota de la compañía alemana DELAG, fundada en 1909, que comenzó operaciones en rutas interiores de Alemania en 1910 con el zepelín.

Carolina Escalante


El Cap. Carlos Díaz de León (3º de izq. a der.) en compañía de otros pilotos especializados en estas particulares aeronaves, atrás el dirigible "Stars & Stripes".

LZ 7 "Deutschland". En su vida de cuatro años antes del estallido de la guerra, DELAG operó 6 zepelines y realizó 1,599 vuelos en los que fueron transportados 10,197 pasajeros. Tras la primera guerra mundial en la que los alemanes emplearon más de 60 zepelines, su producción se detuvo. En 1924, con la compañía ahora al mando de otro grande de los dirigibles, Hugo Eckener, entregó el LZ 126 "USS Los Angeles" a la Armada de los Estados Unidos, donde fue designado como ZR.3. Esta aeronave, además de ser el único dirigible que fue inflado en alguna época de su vida con hidrógeno y en otra con helio, transportó a los Estados Unidos la primera carga aérea procedente de Europa. En 1928, Eckener concluyó la fabricación del que bien podría ser el dirigible más exitoso de todos: El LZ 127 "Graf Zeppelin", de 236 metros de largo y capacidad para transportar a 20 pasajeros. El "Graf Zeppelin" voló por primera vez en 1928 y estuvo en operación nueve años, durante los cuales recorrió el mundo realizando 590 vuelos, muchos de ellos vuelos regulares transatlánticos entre puntos de Alemania (Frankfurt incluido) y Río de Janeiro, Brasil, transportando a más de 16,000 pasajeros. Durante su travesía alrededor del mundo, en 1929, el "Graf Zeppelin" sobrevoló territorio mexicano. La aeronave más grande jamás construida y una de las más tristemente recordadas es el LZ 129 "Hindenburg", que voló por primera vez el 4 de marzo de 1936, totalizando antes de su destrucción 62 vuelos, incluyendo 32 cruces del Atlántico. Medía 245 metros de largo y tenía una capacidad para 50 pasajeros y 40 tripulantes, su envolvente contenía 6.7 millones de pies cúbicos. Una aeronave gemela, el LZ 130 "Graf Zeppelin II" estaba siendo construida cuando sobrevino la tragedia del "Hindenburg" en Lakehurst, Nueva Jersey, el 6 de mayo de 1937. Otro dirigible famoso, el "Akron", de 239 metros de largo, construido por la Goodyear en 1931, tenía 8 motores colocados dentro de la estructura y transportaba cuatro aeronaves que podía soltar y recuperar en pleno vuelo cual portaaviones, mediante el empleo de ganchos y trapecios. Durante la segunda guerra mundial, solamente la Goodyear construyó más de 300 dirigibles anti-submarinos de diversos tamaños, de los cuales solamente uno fue derribado en acción (el K-74) en 1943, en las costas de Florida. Además de los alemanes, sólo los ingleses y los norteamericanos construyeron dirigibles rígidos, todos ellos, sin embargo, con base en los diseños alemanes. Italia fabricó algunos interesantes dirigibles hacia los años 20 como el N.1 "Norge", con el que Roald Amundsen sobrevoló el Polo Norte en 1926, y el "Italia", pero éstos eran blimps. Un dato curioso de la historia es que los alemanes siempre resguardaban sus dirigibles en hangares.

Pero regresemos al año 2000, muy concretamente al Aeropuerto del Norte (ADN), donde el personal de relaciones públicas de Goodyear tuvo la gentileza de invitar a "América Vuela" a vivir la experiencia de un vuelo en los alrededores de Monterrey en el "Star & Stripes". La primera impresión al abordar la pequeña góndola del dirigible fue el tamaño del envolvente, de 202,700 pies cúbicos. A bordo predominaba una sensación de flotación, de ligeros bamboleos y rebotes de la única rueda de su tren de aterrizaje y de una calma que sólo rompe el girar de las hélices y el funcionamiento de sus dos motores de pistón Lycoming 0-360, enfriados por aire y con inyección de combustible, que desarrollan 210HP cada uno, suficientes para impulsar las 12,480 libras MGW de la aeronave, que aún así puede llegar a desarrollar 85 kilómetros por hora de velocidad. La capacidad de combustible es de 300 galones, consumiendo unos 20 galones por hora a 75% de potencia, lo que le brinda al "Star and Stripes" una autonomía de 15 horas de vuelo. La pérdida en vuelo de alguno de los motores no causa la terrible sensación de asimetría que se experimenta en los bimotores de ala fija, pero si ambos motores fallasen, caso muy remoto, entonces el dirigible se convertiría en un globo aerostático poco agradable y difícil de maniobrar. La capacidad de la góndola del "Star & Stripes" es de cinco pasajeros y un piloto. Dato curioso es que no hay cinturones de seguridad. Los ventanales son sumamente amplios, lo que permite a los ocupantes disfrutar de vistas verdaderamente espectaculares en virtualmente 360 grados. Con empuje de despegue, el "Stars & Stripes" adoptó un pronunciado ángulo de ataque (pitch) de unos 45°, lo que combinado con un fuerte viento de frente dio como resultado la obtención de una considerable altura sobre el campo aéreo, sin haber recorrido gran trayecto. En un dirigible no existen como tales los conceptos de levante aerodinámico y la resistencia al avance como tal es muy poca. No hay velocidad mínima, de hecho en un dirigible es imposible realizar maniobras como barrenas y desplomes, incluso es posible ascender con la nariz totalmente arriba o en picada o mantenerse estacionario sobre un punto. Para mantener la altitud es indispensable confiar en el indicador de velocidad ascensional más que en la actitud de la aeronave. Puede darse el caso de ganar altura en una corriente termal aun con la nariz arriba. El ángulo de ataque se controla mediante una curiosa y enorme rueda, accionada por movimientos manuales hacia adelante o atrás, que ajusta el estabilizador. Esta rueda está localizada a la derecha del asiento del piloto, dando como resultado que el conjunto del asiento más bien parezca una silla de ruedas. El "Star & Stripes" puede llegar a alcanzar los 10,000 pies de altitud, sin embargo suele operar entre 1,000 y 3,000 pies sobre el terreno, lo cual ocurrió también en nuestro vuelo sobre Monterrey. Una vez alcanzada la altitud de crucero, el ruido interior en la góndola se reduce hasta niveles tolerables. Volar un dirigible a 50 km/h es una constante lucha contra los vientos, factor que impacta drásticamente en su capacidad de seguir una ruta determinada. En condiciones normales el dirigible es sumamente estable y fácil de volar, si bien requiere trabajar con fuerza los pedales de dirección, ya que la aeronave carece de asistencia en las superficies de control, lo cual complica un poco la vida al piloto, en especial en condiciones de vientos fuertes. El bamboleo es constante y algunos pilotos refieren en condiciones extremas bamboleos de la góndola de hasta 90°, en relación con su posición original. Todo lo relacionado con los dirigibles es sumamente lento, incluyendo las maniobras de vuelo. Un factor que nos recuerda que no estamos en una aeronave convencional es el empleo de lastre en forma de bolsas que contienen 11.5 kilos de perdigones de acero cada una para mantenerlo en tierra y el control de la presión interior, realizado por la contracción y expansión por temperatura del helio dentro del compartimento o bolsa central del envolvente y por medio de dos bolsas plateadas llamadas "ballonets", colocadas en los extremos delantero y posterior del dirigible, las cuales reciben aire a presión procedente del motor a través de paladas, inflándose así de aire que es un elemento más denso que el helio, lo que permite al dirigible ascender o descender sin expulsar el costoso gas helio a la atmósfera. Las válvulas de los "ballonets" se controlan mediante cuerdas en el panel superior de la cabina de pilotaje, dando la impresión de que el capitán al accionarlas está manipulando marionetas. Gran parte del secreto del vuelo de los dirigibles consiste en ajustar cuidadosamente la presión de los "ballonets" para efectos de ascensos, descensos y estabilización. El envolvente del "Stars and Stripes" está hecho de dos capas de tela de poliéster impregnadas de neopreno. La aeronave está equipada con instrumentos de navegación IFR, incluyendo VOR/DME. La maniobra más complicada es el aterrizaje, el cual requiere gran habilidad por parte del piloto y fuerza por parte del personal de tierra, que dividido en dos grupos se coloca a los lados del dirigible para tomarlo de sus cuerdas y llevarlo hacia el mástil de amarre, sin el cual simple y sencillamente no se puede aterrizar. En el caso del "Star & Stripes" se requiere una tripulación en tierra de 16 personas, cuatro en cada lado de la aeronave, para manejar las cuerdas, uno se mantiene al frente en contacto radial con el piloto desempeñando una función de jefe de equipo, mientras el resto ayudan y apoyan de manera general a los pasajeros. Además, normalmente viaja un equipo de 4 pilotos y un funcionario de relaciones públicas de Goodyear. Lo numeroso del contingente de apoyo requerido (mismo que varía de acuerdo con el peso de la aeronave) es una desventaja para los dirigibles contra otros tipos de aeronaves. La idea es que el material de apoyo, incluyendo el mástil de amarre se adelante a la llegada del "Star & Stripes" a su próximo destino, para ello el equipo cuenta con un tráiler y otros vehículos, que mantienen comunicación radial con el dirigible.

Carolina Escalante


El dirigible de Sanyo sujeto a su mástil, antes de soltar amarras en su breve visita a la ciudad de México.


Una regla de oro para el personal que maneja las cuerdas es que en caso de problemas deben soltarlas, de lo contrario la aeronave les puede dar un fuerte tirón y mandarlos literalmente "a volar". Los dirigibles no pueden aterrizar con viento cruzado, por ello el área de operaciones o campo de vuelo desde donde operan debe ser circular, con tolerancias suficientes para maniobrar la aeronave hacia un aterrizaje contra el viento o permitirle girar sujeto al mástil en 360°. Cuando el dirigible se acerca para aterrizar, un miembro de la tripulación maneja un cono de viento portátil, el cual es perfectamente visible para el piloto. El “turnaround” toma apenas unos tres o cinco minutos. Los pilotos de dirigibles son pilotos comerciales/instrumentos, de preferencia con experiencia en vuelo de globos aerostáticos. El curso de transición puede durar hasta 150 horas.

Desde el año 1911 Goodyear ha construido más de 300 dirigibles para usos civiles y militares, superando a cualquier otro fabricante de aeronaves de su tipo en el mundo. Su principal planta está en Akron, Ohio. Allí se construyó en 1925 el “Pilgrim”, de 33 metros de largo, que tiene la distinción de haber sido el primer dirigible comercial diseñado para emplear gas helio. Retirado de servicio en 1931, su góndola es parte de la colección del Museo del Aire y el Espacio de Washington, D.C. La empresa se benefició del talento y conocimientos del personal de Zeppelin, que emigró a los Estados Unidos a raíz de la guerra. Actualmente la flota de Goodyear está compuesta por 7 blimps inflados por helio:

Entre mayo de 1997 y mayo de 1999 la Goodyear operó, con base en la ciudad de México, el dirigible de aire caliente Lindstrand HS-110, denominado "EAGLE AZTECA", matrícula G-BWLH, motor Honda y 36 metros de largo. Bajo el mando del Cap. Carlos Díaz de León Alcalde (primer piloto mexicano de dirigibles y primer piloto de la Goodyear en volar dirigibles tanto de helio como de aire caliente), el "Eagle Azteca" acumuló unas 500 horas en vuelos de promoción para la llantera en varias ciudades de la República Mexicana, siendo éste el primer dirigible de aire caliente empleado por la Goodyear. En realidad se trataba de una misma góndola que voló con dos envolventes, uno de 110,000 pies cúbicos y otro de 220,000. En México no hay reglamentación específica en relación con este tipo de aeronaves, que son consideradas por las autoridades dentro de la categoría de “aeronaves menos pesadas que el aire”. Entre los problemas de operación a que se enfrentó el Cap. Díaz de León al volar sobre nuestras ciudades, se encuentra la gran cantidad de antenas irregulares que hay en ellas. En el pasado algunos emprendedores han intentado desarrollar dirigibles en México para fines publicitarios, sin conseguirlo.

El empleo que se puede dar a los dirigibles es diverso. Son especialmente útiles cuando se requieren vehículos para misiones de larga duración, baja velocidad, confort y bajo impacto ambiental. Hoy en día lo que los hace más viables es su empleo como plataforma para la instalación de cámaras de video, en especial para la transmisión de imágenes de televisión, labor donde las características del dirigible son insuperables. El valor del tiempo al aire en televisión, más aún con las audiencias mundiales que atraen eventos como el Superbowl, las 500 millas de Indianápolis o las series mundiales de beisbol, compensan con facilidad los costos de operación. Goodyear no cobra a las televisoras por el tiempo de vuelo, el convenio es que éstas capten en repetidas oportunidades al dirigible o mencionen que las tomas provienen del mismo. Tan sólo en 1997 Goodyear obtuvo el equivalente a 20 millones de dólares de tiempo-aire en televisión con sus dirigibles. Por su gran tamaño, los dirigibles son uno de los mejores anuncios publicitarios que pueden existir, pues son capaces de llamar la atención inmediata de millones de personas localizadas bajo su ruta de vuelo. Para operaciones nocturnas, los dirigibles, como es el caso del "Stars & Stripes" tienen un sistema llamado "Super Skytacular", que consiste en 3,780 luces colocadas en los costados del cuerpo de la aeronave.


El Cap. Carlos Díaz de León al mando del "Eagle Azteca", en una pasada a baja altura sobre el campo.

Las imágenes obtenidas desde un dirigible no sólo pueden ser empleadas en transmisiones de la televisión comercial, sino en labores de apoyo a la población en casos de desastre. Por ejemplo, en 1989, justo antes del inicio de la Serie Mundial de Beisbol en San Francisco, la ciudad fue sacudida por un fuerte terremoto, el dirigible "Eagle" de la Goodyear, que estaba listo para transmitir imágenes aéreas del campo de pelota, se convirtió en una plataforma para monitorear la catástrofe, y apoyó las labores de rescate mediante las impresionantes imágenes y la información que logró obtener de los alcances de la tragedia. De hecho nuestro amigo "Stars & Stripes", también prestó su valiosa ayuda a la población de la Florida, cuando los azotó el huracán Andrew. Otros empleos incluyen la arqueología aérea terrestre (al contrario que otros tipos de aeronaves, el dirigible no daña con sus vibraciones los sitios arqueológicos), arqueología marítima, monitoreo de migraciones de especies animales terrestres o acuáticas, el turismo (incluyendo impresionantes vistas aéreas o safaris), protección del medio ambiente, policía, investigaciones astronómicas, transporte de cargas de volúmenes especiales en forma o requerimientos de ubicación fuera de lo común, vigilancia de fronteras y costas, y todo tipo de investigaciones científicas que requieran una confiable plataforma aérea. En realidad el dirigible tiene un nicho en el mercado aéreo para atender misiones que requieren capacidades y características de operación entre las aeronaves de ala fija y los helicópteros.

Estrategia Aeronáutica


El equipo de apoyo en tierra es sumamente importante en la operación de los dirigibles, aquí mostramos una parte de los vehículos de transporte y servicio que apoyan a uno de los dirigibles de la Goodyear, el "Stars & Stripes".


Operar y de hecho construir un dirigible inflado por helio es sumamente caro, por eso realmente no hay muchos. Los costos de operación por hora superan los 750 dólares americanos, mientras que el costo de fabricación de dirigibles como los de Goodyear, excede los cinco millones de dólares. Además requieren mantenimiento las 24 horas del día, incluyendo control de pureza del helio, la cual debe mantenerse arriba del 96%. Otros dirigibles más pequeños, como los blimps fabricados por American Blimp Corporation (ABC) de Oregón, Estados Unidos, pueden costar unos 2 millones de dólares. American Blimp es el principal fabricante mundial de dirigibles inflados con helio, tiene una subsidiaria que renta mundialmente sus dirigibles, llamada Lightship Group, con base en Orlando, Florida y de la que la empresa Virgin Lightships es copropietaria. Rentar un dirigible para efectos publicitarios puede significar unos 300,000 dólares mensuales. Entre las compañías que rentan dirigibles están Metropolitan Life, American Express, Mazda, Brut, Budweiser, Sanyo, Blockbuster y Citybank y hasta Goodyear. Fuji es propietaria de sus aeronaves. Se calcula que actualmente la flota mundial de dirigibles inflados por helio anda en unos 40 ejemplares, los cuales operan en Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía. Por su parte los dirigibles inflados por aire son menos costosos, unos 100,000 dólares. Se calcula que hay unos 37 ejemplares de este tipo, operan en Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, China, Estados Unidos, Francia, Hungría, Italia, Japón, Portugal, Reino Unido, República Checa, República Eslovaca, Rusia, Suecia y Suiza. El principal fabricante mundial de dirigibles inflados por aire es "Cameron Balloons" del Reino Unido, famoso por haber fabricado el “Breitling Orbiter 3”, que en 1999 fue el primer globo en circunvolar el mundo sin escalas.

Como consecuencia de tragedias como la del R101 inglés en su viaje inaugural hacia la India, en 1931, que cobró 48 vidas, la del "Akron" en 1933, que mató a 73 personas y muy en especial la del "Hindenburg" en 1937, que cobró 36 vidas ante los ojos de muchas personas, entre ellas Herb Morrison, que narraba en vivo para la radio el aterrizaje, narración conocida ahora como "Oh the humanity!" y que con el tiempo se ha convertido en uno de los clásicos del periodismo mundial, este tipo de aeronaves tiene una bien arraigada fama de peligrosas. De acuerdo con estudios recientes, no fue el hidrógeno lo que provocó la tragedia del “Hindenburg” (la cual a propósito terminó con los vuelos comerciales de pasajeros con dirigibles) sino el pegamento empleado en el envolvente, el cual estaba hecho de un material altamente inflamable, que combinado con la estática prevaleciente en el ambiente esa tarde en Lakehurst, fue el detonante del fuego. De hecho una posible explosión es la preocupación principal de quienes tienen la suerte de volar en ellos. Si bien es cierto que no hay vehículo aéreo 100% seguro, la experiencia reciente en la operación de dirigibles registra índices de seguridad bastante aceptables. Desde 1925 Goodyear ha transportado sin herir a nadie más de un millón de pasajeros. Riesgos los hay, indiscutiblemente, en especial cuando hay excesivo viento. Goodyear ha tenido por lo menos dos incidentes con su flota moderna de dirigibles; uno de ellos ocurrió en 1990, cuando una aeronave a control remoto se impactó sin mayores consecuencias contra el "Columbia", hoy en día "Eagle", misma aeronave que se vio envuelta en otro accidente en 1995, cuando al despegar, una intensa ráfaga de viento lo lanzó a través del campo aéreo en Carson City, impactando la cola contra el suelo y dañando la aeronave. En este caso tampoco hubo heridos que lamentar. Cabe hacer notar que un dirigible es más vulnerable a todo tipo de amenaza natural o provocada cuando está en tierra que en el aire. Una anécdota curiosa de la historia de los dirigibles se refiere al llamado "Dirigible fantasma". Resulta que durante la segunda guerrra mundial los tripulantes de la Armada norteamericana (Cody y Adams) del dirigible (blimp) L-8 operando en las costas de California reportaron manchas de aceite en el mar. Nunca se supo más de Cody y Adams y su dirigible se fue a impactar inicialmente contra una escarpadura cerca de San Francisco, para terminar en una calle de Daly City, donde para sorpresa de todos el aparato llegó sin sus tripulantes. La góndola del L-8 fue reconstruida y colocada en el dirigible "América" de la Goodyear, el cual operó desde Houston, Texas, de hecho, el "Stars and Stripes" reemplazó al "América" en la flota de la llantera.


John Frost
¿Qué le depara el futuro al dirigible?
Por lo pronto, en la medida en que los anunciantes sigan siendo beneficiados del valor de este tipo de aeronaves como medio de publicidad, las cadenas de televisión sigan requiriendo de este tipo de plataformas para transmitir; que los dirigibles demuestren estar en condiciones de llevar a cabo misiones aéreas fuera del alcance de las aeronaves convencionales y helicópteros de forma rentable y confiable, y en la medida en que se logren bajar los precios de fabricación y operación de los dirigibles, es de esperarse que la flota mundial tienda a crecer significativamente. Por lo pronto la empresa alemana Zeppelin Luftschifftechnik GmbH, con base en Friedrichschafen tiene volando desde 1997 su Zeppelin-N07 con capacidad para 12 pasajeros. Esta empresa ha elegido una construcción intermedia entre el zepelín rígido y el blimp, a base de una combinación de construcción a presión y construcción rígida en aluminio, con una innovadora estructura triangular interna. El sistema de propulsión del N07 es innovador, ya que incorpora la posibilidad de rotarlo para compensar algunas deficiencias, permitiéndole despegar y aterrizar verticalmente como un helicóptero o hacer movimientos laterales, lo cual lo hace menos susceptible a las condiciones del viento, mejorando la capacidad de control desde la cabina y por ende, reduciendo el número de personas necesarias para prenderlo al mástil. Zeppelin-NT Technics tiene contratos preliminares para cinco dirigibles con clientes en Suiza (2 ejemplares) y Alemania (3). Por otra parte American Blimp tiene planeado tener listo este año su dirigible "Millennium", con capacidad para 40 pasajeros. En Holanda, la Rigid Airship Design está construyendo un dirigible de 180 metros de largo y otra empresa alemana que está trabajando en aeronaves de esta categoría es la compañía CargoLifter, con base en Brand, a 60 kilómetros de Berlín. Los dirigibles CL.160 semi-rígidos tendrían 260 metros (850 pies) de largo por un diámetro de 65 metros. Su capacidad de carga sería la nada despreciable cantidad de 160 toneladas. El CL 160 podría ser operacional hacia el 2002. Más ambiciosos son los proyectos de la empresa sudafricana Hamilton Airship Company, que pretende operar vuelos de lujo para pasajeros, sobre el Atlántico, desde Johannesburgo, en un dirigible de tamaño similar al "Hindenburg" pero con capacidad para 30 pasajeros y los del Instituto de Aviación de Moscú, que pretende fabricar un original aparato al que llaman “Thermoplane”, que sería un dirigible sin lastre, capaz de transportar grandes cargas, principalmente en Siberia. El “Thermoplane” tendría una envolvente en forma de disco y un sistema dual de inflado. En relación con la tradicional forma tipo "cigarro" de otros dirigibles, este diseño permite una mejor distribución de las cargas en la aeronave.



Vista frontal del "Start & Stripes" aqui podemos apreciar el curioso tren de aterrizaje de una sola rueda , caracteristico de este dirigible


Carolina Escalante
Entonces amigos lectores, desde cualquier ángulo que se les quiera mirar a estas majestuosas aeronaves, el dirigible, blimp, zepelín o airship, son por dentro y por fuera uno de los mejores espectáculos que nos brinda la aviación.