Dirigibles
en Cielos Aztecas Por
Juan A. José en colaboración con Gary
Fisk Publicado:
Julio - Agosto 2000
Fuente: América Vuela - Número 63
Vaya
espectáculo que tuvieron la suerte de llevarse
nuestros amigos regiomontanos el pasado mes de abril,
cuando el dirigible GZ-20-A (GZ por Goodyear Zeppelin),
matrícula N1A, "Stars & Stripes"
visitó la hermosa capital del estado de Nuevo
León, México, como parte de los festejos
de los 75 años de operaciones de relaciones públicas
de dirigibles Goodyear, y para evaluar la posibilidad
de incrementar las operaciones de estas aeronaves en
México. Si bien no es la primera vez que vemos
dirigibles en los cielos de México, (recordemos
que en octubre de 1998 el N151AB "Sanyo" inflado
con helio, estuvo cinco días en la ciudad de
México), este tipo de visitas son poco frecuentes.
La presencia del "Stars & Stripes" me
hizo recordar los tres dirigibles de la empresa cigarrera
El Buen Tono, que para efectos publicitarios trajo a
México, procedentes de los EU, a principios de
siglo, el industrial de origen francés Ernesto
Pugibet. El primero de ellos, de 20 metros de longitud,
voló sobre la ciudad de México a partir
del mes de enero de 1907, bajo el mando del norteamericano
Charles K. Hamilton, desgraciadamente esta aeronave
estaba limitada por la altura a la que se ubica la capital,
por lo que Pugibet mandó traer un segundo dirigible,
también de 20 metros de longitud, el cual voló
en 1907 bajo el mando del norteamericano Jack Dallas.
Tras la destrucción de esta aeronave en un accidente,
se trajo el último y más exitoso, al cual
se conocía como "Victor", que comenzó
a volar entre 1908 y 1909 en los cielos mexicanos, incluyendo
la capital, Guadalajara y Puebla, tripulado por Lincoln
Beachy, quien posteriormente ganaría fama internacional
como acróbata aéreo.
Hay básicamente tres tipos de dirigibles: A)
Los rígidos, es decir que tienen una estructura
interior, como los zepelines; B) No rígidos,
a los cuales se conoce como blimps y C) Semi-rígidos,
que combinan características de los dos tipos
anteriores
John Frost Bella vista del G-BWLH "Eagle Azteca",
acercándose majestuosamente a la catedral
de Guadalajara, Jalisco.
Los
dirigibles de la Goodyear son blimps y su característica
forma elíptica se mantiene gracias al gas y a
la presión del aire contenido en sus compartimentos
interiores. Una de las ventajas del zepelín en
relación al blimp es que el zepelín puede
perder hasta el 80% de la presión en su interior
y mantener su integridad estructural. Los dirigibles
pueden ser inflados con helio o con aire caliente. Los
de aire caliente, o termales o hot air airships, son
aeronaves de categoría intermedia entre los globos
aerostáticos y los dirigibles inflados con helio
y tienen la ventaja de que pueden ser desinflados sin
desperdiciar el valioso helio y ser transportados en
un camión. Sin embargo su capacidad de dirección
está severamente limitada, tendiendo a ir hacia
donde vaya el viento. Existen inclusive dirigibles operados
a control remoto.
Archivo
Estrategia Aeronáutica
En esta imagen histórica apreciamos el primer
modelo de la famosa fábrica de Zeppelin, el
LZ-1, dentro su hangar flotante en el lago Constanza,
Alemania. Por cierto, este 2 de julio del 2000 se
cumplieron 100 años de su primer vuelo, aquí
podemos apreciar el enorme volumen de estas aeronaves
El dirigible es una evolución del natural deseo
de los pioneros de la aeronáutica por dar dirección
a los vuelos de aeronaves menos pesadas que el aire,
el primero de los cuales tuvo lugar en 1783 en Francia,
con el globo construido por los hermanos Joseph y
Etienne Montgolfier. La historia de los dirigibles
se remonta hacia 1306, tiempos en que los chinos afirman
haber dispuesto de un artefacto con envolvente en
forma de cigarro, inflado por aire caliente y con
capacidad para volar. Pero es en el siglo XIX cuando
la historia registra al primer dirigible propiamente
dicho, el cual diseñó y voló
Henri Giffard en Francia, en 1852. El dirigible de
Giffard medía 43.9 metros de largo y tenía
una capacidad de 88,000 pies cúbicos en el
interior de su envolvente, era propulsado por un motor
a vapor de 3HP, también diseñado por
el inventor. El detonador de la construcción
de dirigibles más prácticos fue el motor
de combustión interna, el cual aprovechó
el gran aeronauta brasileño Alberto Santos-Dumont,
que construyó por lo menos 12 dirigibles en
Francia, a partir del año 1898. El primer dirigible
rígido fue construido por el austriaco David
Schwarz hacia 1897. El más famoso de todos
los constructores de dirigibles, Ferdinand von Zeppelin,
fundó su compañía de dirigibles
en 1898, inspirado por un vuelo en globo en los Estados
Unidos y los avances de los franceses en materia de
dirigibles. Von Zepelin consideró que era su
deber proveer a su natal Alemania de una flota militar
de este tipo de aeronaves. La construcción
del LZ 1 "Luftschiff Zeppelin 1" comenzó
en un cobertizo flotante sobre el lago Constanza,
medía 128 metros de largo y tenía capacidad
para 400,000 pies cúbicos de gas. Su primer
vuelo tuvo lugar el 2 julio de 1900 en Friedrichshafen.
Los zepelines son considerados las primeras aeronaves
comerciales del mundo ya que formaron parte de la
flota de la compañía alemana DELAG,
fundada en 1909, que comenzó operaciones en
rutas interiores de Alemania en 1910 con el zepelín.
Carolina
Escalante
El Cap. Carlos Díaz de León (3º
de izq. a der.) en compañía de otros
pilotos especializados en estas particulares aeronaves,
atrás el dirigible "Stars & Stripes".
LZ 7 "Deutschland". En su vida de cuatro
años antes del estallido de la guerra, DELAG
operó 6 zepelines y realizó 1,599 vuelos
en los que fueron transportados 10,197 pasajeros.
Tras la primera guerra mundial en la que los alemanes
emplearon más de 60 zepelines, su producción
se detuvo. En 1924, con la compañía
ahora al mando de otro grande de los dirigibles, Hugo
Eckener, entregó el LZ 126 "USS Los Angeles"
a la Armada de los Estados Unidos, donde fue designado
como ZR.3. Esta aeronave, además de ser el
único dirigible que fue inflado en alguna época
de su vida con hidrógeno y en otra con helio,
transportó a los Estados Unidos la primera
carga aérea procedente de Europa. En 1928,
Eckener concluyó la fabricación del
que bien podría ser el dirigible más
exitoso de todos: El LZ 127 "Graf Zeppelin",
de 236 metros de largo y capacidad para transportar
a 20 pasajeros. El "Graf Zeppelin" voló
por primera vez en 1928 y estuvo en operación
nueve años, durante los cuales recorrió
el mundo realizando 590 vuelos, muchos de ellos vuelos
regulares transatlánticos entre puntos de Alemania
(Frankfurt incluido) y Río de Janeiro, Brasil,
transportando a más de 16,000 pasajeros. Durante
su travesía alrededor del mundo, en 1929, el
"Graf Zeppelin" sobrevoló territorio
mexicano. La aeronave más grande jamás
construida y una de las más tristemente recordadas
es el LZ 129 "Hindenburg", que voló
por primera vez el 4 de marzo de 1936, totalizando
antes de su destrucción 62 vuelos, incluyendo
32 cruces del Atlántico. Medía 245 metros
de largo y tenía una capacidad para 50 pasajeros
y 40 tripulantes, su envolvente contenía 6.7
millones de pies cúbicos. Una aeronave gemela,
el LZ 130 "Graf Zeppelin II" estaba siendo
construida cuando sobrevino la tragedia del "Hindenburg"
en Lakehurst, Nueva Jersey, el 6 de mayo de 1937.
Otro dirigible famoso, el "Akron", de 239
metros de largo, construido por la Goodyear en 1931,
tenía 8 motores colocados dentro de la estructura
y transportaba cuatro aeronaves que podía soltar
y recuperar en pleno vuelo cual portaaviones, mediante
el empleo de ganchos y trapecios. Durante la segunda
guerra mundial, solamente la Goodyear construyó
más de 300 dirigibles anti-submarinos de diversos
tamaños, de los cuales solamente uno fue derribado
en acción (el K-74) en 1943, en las costas
de Florida. Además de los alemanes, sólo
los ingleses y los norteamericanos construyeron dirigibles
rígidos, todos ellos, sin embargo, con base
en los diseños alemanes. Italia fabricó
algunos interesantes dirigibles hacia los años
20 como el N.1 "Norge", con el que Roald
Amundsen sobrevoló el Polo Norte en 1926, y
el "Italia", pero éstos eran blimps.
Un dato curioso de la historia es que los alemanes
siempre resguardaban sus dirigibles en hangares.
Pero regresemos al año 2000, muy concretamente
al Aeropuerto del Norte (ADN), donde el personal de
relaciones públicas de Goodyear tuvo la gentileza
de invitar a "América Vuela" a vivir
la experiencia de un vuelo en los alrededores de Monterrey
en el "Star & Stripes". La primera impresión
al abordar la pequeña góndola del dirigible
fue el tamaño del envolvente, de 202,700 pies
cúbicos. A bordo predominaba una sensación
de flotación, de ligeros bamboleos y rebotes
de la única rueda de su tren de aterrizaje
y de una calma que sólo rompe el girar de las
hélices y el funcionamiento de sus dos motores
de pistón Lycoming 0-360, enfriados por aire
y con inyección de combustible, que desarrollan
210HP cada uno, suficientes para impulsar las 12,480
libras MGW de la aeronave, que aún así
puede llegar a desarrollar 85 kilómetros por
hora de velocidad. La capacidad de combustible es
de 300 galones, consumiendo unos 20 galones por hora
a 75% de potencia, lo que le brinda al "Star
and Stripes" una autonomía de 15 horas
de vuelo. La pérdida en vuelo de alguno de
los motores no causa la terrible sensación
de asimetría que se experimenta en los bimotores
de ala fija, pero si ambos motores fallasen, caso
muy remoto, entonces el dirigible se convertiría
en un globo aerostático poco agradable y difícil
de maniobrar. La capacidad de la góndola del
"Star & Stripes" es de cinco pasajeros
y un piloto. Dato curioso es que no hay cinturones
de seguridad. Los ventanales son sumamente amplios,
lo que permite a los ocupantes disfrutar de vistas
verdaderamente espectaculares en virtualmente 360
grados. Con empuje de despegue, el "Stars &
Stripes" adoptó un pronunciado ángulo
de ataque (pitch) de unos 45°, lo que combinado
con un fuerte viento de frente dio como resultado
la obtención de una considerable altura sobre
el campo aéreo, sin haber recorrido gran trayecto.
En un dirigible no existen como tales los conceptos
de levante aerodinámico y la resistencia al
avance como tal es muy poca. No hay velocidad mínima,
de hecho en un dirigible es imposible realizar maniobras
como barrenas y desplomes, incluso es posible ascender
con la nariz totalmente arriba o en picada o mantenerse
estacionario sobre un punto. Para mantener la altitud
es indispensable confiar en el indicador de velocidad
ascensional más que en la actitud de la aeronave.
Puede darse el caso de ganar altura en una corriente
termal aun con la nariz arriba. El ángulo de
ataque se controla mediante una curiosa y enorme rueda,
accionada por movimientos manuales hacia adelante
o atrás, que ajusta el estabilizador. Esta
rueda está localizada a la derecha del asiento
del piloto, dando como resultado que el conjunto del
asiento más bien parezca una silla de ruedas.
El "Star & Stripes" puede llegar a alcanzar
los 10,000 pies de altitud, sin embargo suele operar
entre 1,000 y 3,000 pies sobre el terreno, lo cual
ocurrió también en nuestro vuelo sobre
Monterrey. Una vez alcanzada la altitud de crucero,
el ruido interior en la góndola se reduce hasta
niveles tolerables. Volar un dirigible a 50 km/h es
una constante lucha contra los vientos, factor que
impacta drásticamente en su capacidad de seguir
una ruta determinada. En condiciones normales el dirigible
es sumamente estable y fácil de volar, si bien
requiere trabajar con fuerza los pedales de dirección,
ya que la aeronave carece de asistencia en las superficies
de control, lo cual complica un poco la vida al piloto,
en especial en condiciones de vientos fuertes. El
bamboleo es constante y algunos pilotos refieren en
condiciones extremas bamboleos de la góndola
de hasta 90°, en relación con su posición
original. Todo lo relacionado con los dirigibles es
sumamente lento, incluyendo las maniobras de vuelo.
Un factor que nos recuerda que no estamos en una aeronave
convencional es el empleo de lastre en forma de bolsas
que contienen 11.5 kilos de perdigones de acero cada
una para mantenerlo en tierra y el control de la presión
interior, realizado por la contracción y expansión
por temperatura del helio dentro del compartimento
o bolsa central del envolvente y por medio de dos
bolsas plateadas llamadas "ballonets", colocadas
en los extremos delantero y posterior del dirigible,
las cuales reciben aire a presión procedente
del motor a través de paladas, inflándose
así de aire que es un elemento más denso
que el helio, lo que permite al dirigible ascender
o descender sin expulsar el costoso gas helio a la
atmósfera. Las válvulas de los "ballonets"
se controlan mediante cuerdas en el panel superior
de la cabina de pilotaje, dando la impresión
de que el capitán al accionarlas está
manipulando marionetas. Gran parte del secreto del
vuelo de los dirigibles consiste en ajustar cuidadosamente
la presión de los "ballonets" para
efectos de ascensos, descensos y estabilización.
El envolvente del "Stars and Stripes" está
hecho de dos capas de tela de poliéster impregnadas
de neopreno. La aeronave está equipada con
instrumentos de navegación IFR, incluyendo
VOR/DME. La maniobra más complicada es el aterrizaje,
el cual requiere gran habilidad por parte del piloto
y fuerza por parte del personal de tierra, que dividido
en dos grupos se coloca a los lados del dirigible
para tomarlo de sus cuerdas y llevarlo hacia el mástil
de amarre, sin el cual simple y sencillamente no se
puede aterrizar. En el caso del "Star & Stripes"
se requiere una tripulación en tierra de 16
personas, cuatro en cada lado de la aeronave, para
manejar las cuerdas, uno se mantiene al frente en
contacto radial con el piloto desempeñando
una función de jefe de equipo, mientras el
resto ayudan y apoyan de manera general a los pasajeros.
Además, normalmente viaja un equipo de 4 pilotos
y un funcionario de relaciones públicas de
Goodyear. Lo numeroso del contingente de apoyo requerido
(mismo que varía de acuerdo con el peso de
la aeronave) es una desventaja para los dirigibles
contra otros tipos de aeronaves. La idea es que el
material de apoyo, incluyendo el mástil de
amarre se adelante a la llegada del "Star &
Stripes" a su próximo destino, para ello
el equipo cuenta con un tráiler y otros vehículos,
que mantienen comunicación radial con el dirigible.
Carolina
Escalante
El dirigible de Sanyo sujeto a su mástil, antes
de soltar amarras en su breve visita a la ciudad de
México.
Una regla de oro para el personal que maneja las cuerdas
es que en caso de problemas deben soltarlas, de lo
contrario la aeronave les puede dar un fuerte tirón
y mandarlos literalmente "a volar". Los
dirigibles no pueden aterrizar con viento cruzado,
por ello el área de operaciones o campo de
vuelo desde donde operan debe ser circular, con tolerancias
suficientes para maniobrar la aeronave hacia un aterrizaje
contra el viento o permitirle girar sujeto al mástil
en 360°. Cuando el dirigible se acerca para aterrizar,
un miembro de la tripulación maneja un cono
de viento portátil, el cual es perfectamente
visible para el piloto. El “turnaround”
toma apenas unos tres o cinco minutos. Los pilotos
de dirigibles son pilotos comerciales/instrumentos,
de preferencia con experiencia en vuelo de globos
aerostáticos. El curso de transición
puede durar hasta 150 horas.
Desde
el año 1911 Goodyear ha construido más
de 300 dirigibles para usos civiles y militares, superando
a cualquier otro fabricante de aeronaves de su tipo
en el mundo. Su principal planta está en Akron,
Ohio. Allí se construyó en 1925 el “Pilgrim”,
de 33 metros de largo, que tiene la distinción
de haber sido el primer dirigible comercial diseñado
para emplear gas helio. Retirado de servicio en 1931,
su góndola es parte de la colección
del Museo del Aire y el Espacio de Washington, D.C.
La empresa se benefició del talento y conocimientos
del personal de Zeppelin, que emigró a los
Estados Unidos a raíz de la guerra. Actualmente
la flota de Goodyear está compuesta por 7 blimps
inflados por helio:
Entre
mayo de 1997 y mayo de 1999 la Goodyear operó,
con base en la ciudad de México, el dirigible
de aire caliente Lindstrand HS-110, denominado "EAGLE
AZTECA", matrícula G-BWLH, motor Honda
y 36 metros de largo. Bajo el mando del Cap. Carlos
Díaz de León Alcalde (primer piloto
mexicano de dirigibles y primer piloto de la Goodyear
en volar dirigibles tanto de helio como de aire caliente),
el "Eagle Azteca" acumuló unas 500
horas en vuelos de promoción para la llantera
en varias ciudades de la República Mexicana,
siendo éste el primer dirigible de aire caliente
empleado por la Goodyear. En realidad se trataba de
una misma góndola que voló con dos envolventes,
uno de 110,000 pies cúbicos y otro de 220,000.
En México no hay reglamentación específica
en relación con este tipo de aeronaves, que
son consideradas por las autoridades dentro de la
categoría de “aeronaves menos pesadas
que el aire”. Entre los problemas de operación
a que se enfrentó el Cap. Díaz de León
al volar sobre nuestras ciudades, se encuentra la
gran cantidad de antenas irregulares que hay en ellas.
En el pasado algunos emprendedores han intentado desarrollar
dirigibles en México para fines publicitarios,
sin conseguirlo.
El
empleo que se puede dar a los dirigibles es diverso.
Son especialmente útiles cuando se requieren
vehículos para misiones de larga duración,
baja velocidad, confort y bajo impacto ambiental.
Hoy en día lo que los hace más viables
es su empleo como plataforma para la instalación
de cámaras de video, en especial para la transmisión
de imágenes de televisión, labor donde
las características del dirigible son insuperables.
El valor del tiempo al aire en televisión,
más aún con las audiencias mundiales
que atraen eventos como el Superbowl, las 500 millas
de Indianápolis o las series mundiales de beisbol,
compensan con facilidad los costos de operación.
Goodyear no cobra a las televisoras por el tiempo
de vuelo, el convenio es que éstas capten en
repetidas oportunidades al dirigible o mencionen que
las tomas provienen del mismo. Tan sólo en
1997 Goodyear obtuvo el equivalente a 20 millones
de dólares de tiempo-aire en televisión
con sus dirigibles. Por su gran tamaño, los
dirigibles son uno de los mejores anuncios publicitarios
que pueden existir, pues son capaces de llamar la
atención inmediata de millones de personas
localizadas bajo su ruta de vuelo. Para operaciones
nocturnas, los dirigibles, como es el caso del "Stars
& Stripes" tienen un sistema llamado "Super
Skytacular", que consiste en 3,780 luces colocadas
en los costados del cuerpo de la aeronave.
El Cap. Carlos Díaz
de León al mando del "Eagle Azteca",
en una pasada a baja altura sobre el campo.
Las
imágenes obtenidas desde un dirigible no sólo
pueden ser empleadas en transmisiones de la televisión
comercial, sino en labores de apoyo a la población
en casos de desastre. Por ejemplo, en 1989, justo
antes del inicio de la Serie Mundial de Beisbol en
San Francisco, la ciudad fue sacudida por un fuerte
terremoto, el dirigible "Eagle" de la Goodyear,
que estaba listo para transmitir imágenes aéreas
del campo de pelota, se convirtió en una plataforma
para monitorear la catástrofe, y apoyó
las labores de rescate mediante las impresionantes
imágenes y la información que logró
obtener de los alcances de la tragedia. De hecho nuestro
amigo "Stars & Stripes", también
prestó su valiosa ayuda a la población
de la Florida, cuando los azotó el huracán
Andrew. Otros empleos incluyen la arqueología
aérea terrestre (al contrario que otros tipos
de aeronaves, el dirigible no daña con sus
vibraciones los sitios arqueológicos), arqueología
marítima, monitoreo de migraciones de especies
animales terrestres o acuáticas, el turismo
(incluyendo impresionantes vistas aéreas o
safaris), protección del medio ambiente, policía,
investigaciones astronómicas, transporte de
cargas de volúmenes especiales en forma o requerimientos
de ubicación fuera de lo común, vigilancia
de fronteras y costas, y todo tipo de investigaciones
científicas que requieran una confiable plataforma
aérea. En realidad el dirigible tiene un nicho
en el mercado aéreo para atender misiones que
requieren capacidades y características de
operación entre las aeronaves de ala fija y
los helicópteros.
Estrategia Aeronáutica
El equipo de apoyo en tierra es sumamente importante
en la operación de los dirigibles, aquí
mostramos una parte de los vehículos de transporte
y servicio que apoyan a uno de los dirigibles de la
Goodyear, el "Stars & Stripes".
Operar y de hecho construir un dirigible inflado por
helio es sumamente caro, por eso realmente no hay
muchos. Los costos de operación por hora superan
los 750 dólares americanos, mientras que el
costo de fabricación de dirigibles como los
de Goodyear, excede los cinco millones de dólares.
Además requieren mantenimiento las 24 horas
del día, incluyendo control de pureza del helio,
la cual debe mantenerse arriba del 96%. Otros dirigibles
más pequeños, como los blimps fabricados
por American Blimp Corporation (ABC) de Oregón,
Estados Unidos, pueden costar unos 2 millones de dólares.
American Blimp es el principal fabricante mundial
de dirigibles inflados con helio, tiene una subsidiaria
que renta mundialmente sus dirigibles, llamada Lightship
Group, con base en Orlando, Florida y de la que la
empresa Virgin Lightships es copropietaria. Rentar
un dirigible para efectos publicitarios puede significar
unos 300,000 dólares mensuales. Entre las compañías
que rentan dirigibles están Metropolitan Life,
American Express, Mazda, Brut, Budweiser, Sanyo, Blockbuster
y Citybank y hasta Goodyear. Fuji es propietaria de
sus aeronaves. Se calcula que actualmente la flota
mundial de dirigibles inflados por helio anda en unos
40 ejemplares, los cuales operan en Alemania, Australia,
Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Reino
Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía. Por
su parte los dirigibles inflados por aire son menos
costosos, unos 100,000 dólares. Se calcula
que hay unos 37 ejemplares de este tipo, operan en
Alemania, Austria, Bélgica, Canadá,
Chile, China, Estados Unidos, Francia, Hungría,
Italia, Japón, Portugal, Reino Unido, República
Checa, República Eslovaca, Rusia, Suecia y
Suiza. El principal fabricante mundial de dirigibles
inflados por aire es "Cameron Balloons"
del Reino Unido, famoso por haber fabricado el “Breitling
Orbiter 3”, que en 1999 fue el primer globo
en circunvolar el mundo sin escalas.
Como
consecuencia de tragedias como la del R101 inglés
en su viaje inaugural hacia la India, en 1931, que
cobró 48 vidas, la del "Akron" en
1933, que mató a 73 personas y muy en especial
la del "Hindenburg" en 1937, que cobró
36 vidas ante los ojos de muchas personas, entre ellas
Herb Morrison, que narraba en vivo para la radio el
aterrizaje, narración conocida ahora como "Oh
the humanity!" y que con el tiempo se ha convertido
en uno de los clásicos del periodismo mundial,
este tipo de aeronaves tiene una bien arraigada fama
de peligrosas. De acuerdo con estudios recientes,
no fue el hidrógeno lo que provocó la
tragedia del “Hindenburg” (la cual a propósito
terminó con los vuelos comerciales de pasajeros
con dirigibles) sino el pegamento empleado en el envolvente,
el cual estaba hecho de un material altamente inflamable,
que combinado con la estática prevaleciente
en el ambiente esa tarde en Lakehurst, fue el detonante
del fuego. De hecho una posible explosión es
la preocupación principal de quienes tienen
la suerte de volar en ellos. Si bien es cierto que
no hay vehículo aéreo 100% seguro, la
experiencia reciente en la operación de dirigibles
registra índices de seguridad bastante aceptables.
Desde 1925 Goodyear ha transportado sin herir a nadie
más de un millón de pasajeros. Riesgos
los hay, indiscutiblemente, en especial cuando hay
excesivo viento. Goodyear ha tenido por lo menos dos
incidentes con su flota moderna de dirigibles; uno
de ellos ocurrió en 1990, cuando una aeronave
a control remoto se impactó sin mayores consecuencias
contra el "Columbia", hoy en día
"Eagle", misma aeronave que se vio envuelta
en otro accidente en 1995, cuando al despegar, una
intensa ráfaga de viento lo lanzó a
través del campo aéreo en Carson City,
impactando la cola contra el suelo y dañando
la aeronave. En este caso tampoco hubo heridos que
lamentar. Cabe hacer notar que un dirigible es más
vulnerable a todo tipo de amenaza natural o provocada
cuando está en tierra que en el aire. Una anécdota
curiosa de la historia de los dirigibles se refiere
al llamado "Dirigible fantasma". Resulta
que durante la segunda guerrra mundial los tripulantes
de la Armada norteamericana (Cody y Adams) del dirigible
(blimp) L-8 operando en las costas de California reportaron
manchas de aceite en el mar. Nunca se supo más
de Cody y Adams y su dirigible se fue a impactar inicialmente
contra una escarpadura cerca de San Francisco, para
terminar en una calle de Daly City, donde para sorpresa
de todos el aparato llegó sin sus tripulantes.
La góndola del L-8 fue reconstruida y colocada
en el dirigible "América" de la Goodyear,
el cual operó desde Houston, Texas, de hecho,
el "Stars and Stripes" reemplazó
al "América" en la flota de la llantera.
John
Frost ¿Qué
le depara el futuro al dirigible?
Por lo pronto, en la medida en que los anunciantes
sigan siendo beneficiados del valor de este tipo de
aeronaves como medio de publicidad, las cadenas de
televisión sigan requiriendo de este tipo de
plataformas para transmitir; que los dirigibles demuestren
estar en condiciones de llevar a cabo misiones aéreas
fuera del alcance de las aeronaves convencionales
y helicópteros de forma rentable y confiable,
y en la medida en que se logren bajar los precios
de fabricación y operación de los dirigibles,
es de esperarse que la flota mundial tienda a crecer
significativamente. Por lo pronto la empresa alemana
Zeppelin Luftschifftechnik GmbH, con base en Friedrichschafen
tiene volando desde 1997 su Zeppelin-N07 con capacidad
para 12 pasajeros. Esta empresa ha elegido una construcción
intermedia entre el zepelín rígido y
el blimp, a base de una combinación de construcción
a presión y construcción rígida
en aluminio, con una innovadora estructura triangular
interna. El sistema de propulsión del N07 es
innovador, ya que incorpora la posibilidad de rotarlo
para compensar algunas deficiencias, permitiéndole
despegar y aterrizar verticalmente como un helicóptero
o hacer movimientos laterales, lo cual lo hace menos
susceptible a las condiciones del viento, mejorando
la capacidad de control desde la cabina y por ende,
reduciendo el número de personas necesarias
para prenderlo al mástil. Zeppelin-NT Technics
tiene contratos preliminares para cinco dirigibles
con clientes en Suiza (2 ejemplares) y Alemania (3).
Por otra parte American Blimp tiene planeado tener
listo este año su dirigible "Millennium",
con capacidad para 40 pasajeros. En Holanda, la Rigid
Airship Design está construyendo un dirigible
de 180 metros de largo y otra empresa alemana que
está trabajando en aeronaves de esta categoría
es la compañía CargoLifter, con base
en Brand, a 60 kilómetros de Berlín.
Los dirigibles CL.160 semi-rígidos tendrían
260 metros (850 pies) de largo por un diámetro
de 65 metros. Su capacidad de carga sería la
nada despreciable cantidad de 160 toneladas. El CL
160 podría ser operacional hacia el 2002. Más
ambiciosos son los proyectos de la empresa sudafricana
Hamilton Airship Company, que pretende operar vuelos
de lujo para pasajeros, sobre el Atlántico,
desde Johannesburgo, en un dirigible de tamaño
similar al "Hindenburg" pero con capacidad
para 30 pasajeros y los del Instituto de Aviación
de Moscú, que pretende fabricar un original
aparato al que llaman “Thermoplane”, que
sería un dirigible sin lastre, capaz de transportar
grandes cargas, principalmente en Siberia. El “Thermoplane”
tendría una envolvente en forma de disco y
un sistema dual de inflado. En relación con
la tradicional forma tipo "cigarro" de otros
dirigibles, este diseño permite una mejor distribución
de las cargas en la aeronave.
Vista frontal del "Start & Stripes"
aqui podemos apreciar el curioso tren de aterrizaje
de una sola rueda , caracteristico de este dirigible
Carolina Escalante Entonces
amigos lectores, desde cualquier ángulo que
se les quiera mirar a estas majestuosas aeronaves,
el dirigible, blimp, zepelín o airship, son
por dentro y por fuera uno de los mejores espectáculos
que nos brinda la aviación.