Ejecutivos
Globales
Por
Héctor Dávila C.
Publicado:
Octubre - Noviembre 2002
Fuente: América Vuela - Número 65
Desde
los herederos de la legendaria dinastía Learjet
hasta el revolucionario Global Express, Bombardier
Aerospace confirma su jerarquía como el tercer
fabricante de aeronaves civiles del mundo, ofreciendo
la gama más completa de aviones corporativosa
reacción.

El Learjet 31A, el exponente en la categoría
ligera de Bombardier, es capaz de volar a un crucero
máximo de Mach 0.81 y 51,000 pies, además
que puede operar desde aeropuertos pequeños
y despegar en una distancia de 3,490 pies.
LEARJET 31A, EL NIVEL DE ENTRADA
Desarrollado
antes de que Bombardier adquiriera Learjet, el modelo
31 evolucionó en el refinado 31A como un
popular avión ejecutivo ligero, adecuado
como un excelente nivel de entrada al mundo de la
aviación ejecutiva, con la flexibilidad y
desempeño para ser el líder de su
clase, aclamado por su estupenda maniobrabilidad.
Este esbelto y estilizado birreactor tiene potencial
para despegar de una pista de 3,500 pies con siete
pasajeros, más tripulación y tanques
llenos, así como la habilidad para trepar
a niveles de vuelo de 43,000 pies en 20 minutos,
liberándose de la turbulencia y el tráfico
de altitudes menores, logrando ser el más
veloz de su clase y ofreciendo el costo por milla
náutica más bajo de entre todas las
categorías de reactores de negocios. A la
fecha, el número de aviones Learjet 31A entregados
asciende a 200.

La cabina del Learjet 31A acomoda hasta siete
pasajeros. |

El panel de instrumentos del Learjet 31A está
dominado por un moderno paquete EFIS 50 y
cuenta con un director de vuelo digital dual,
con piloto automático de tres ejes. |
Pese
a su sugestivo nombre, la firma canadiense Bombardier
curiosamente no fue concebida para campear en el
negocio de la aviación; su fundador, Joseph
Armand Bombardier, se hizo multimillonario con la
invención del vehículo para la nieve
Ski-Doo Snowmobile y su yerno, Laurent Beaudoin,
se encargó tras su muerte, en 1964, de transformar
a la compañía en el monstruo industrial
del transporte que es hoy: una corporación
activa en el campo del aeroespacio, trenes, productos
recreativos motorizados y servicios financieros,
que da empleo a más de 56,000 personas en
12 países. Bombardier Aerospace es la unidad
de Bombardier Inc. dedicada a la aviación,
con sede en el aeropuerto internacional de Montreal,
Quebec, e integrando instalaciones de diseño
y producción en Canadá, EU y el Reino
Unido que brindan empleo directo a 34,000 personas;
19,000 de ellas en Canadá, 7,500 en EU, 6,160
en Irlanda del Norte y 1,600 alrededor del mundo.
Esta empresa entregó la cifra récord
de 292 aviones entre el 31 de enero de 1999 y el
31 de enero del 2000, lo que significa un aumento
del 29% con respecto a las entregas efectuadas durante
el periodo anterior.
LEARJET 45, EL MAS JOVEN DE LA DINASTÍA
Anunciado en la convención de la NBAA de
1992, el Learjet 45 es el primer Learjet totalmente
nuevo desde el modelo 23 y el primero desarrollado
aprovechando la gran capacidad industrial de Bombardier,
enfocado a ser un soberbio reemplazo del Learjet
35, con las mismas actuaciones, pero con cabina
más espaciosa y la maniobrabilidad del pequeño
Learjet 31A, revelándose como un producto
de avanzada tecnología, que lo sitúa
como el único avión de menos de 35,000
libras de peso en contar con la arquitectura, sistemas
y software de última generación, dirigidos
a minimizar la carga de trabajo de pilotos y mecánicos.
Con cerca de 100 ejemplares ya en servicio, el novedoso
Learjet 45 es el único aparato en su categoría,
certificado tanto por las autoridades norteamericanas
(FAA), como por las europeas (JAA).

El totalmente nuevo Learjet 45 se impone en la clase
de los reactores de negocios medianos con la misma
velocidad y altitud de operación que su hermano
menor, el Learjet 31A.
La aviónica Honeywell Primus 1000 y
el radar meteorológico Primus 660 son
de norma en el Learjet 45. |
La amplia cabina del Learjet 45 provee una
agradable atmósfera a sus hasta 9 pasajeros. |
Los
aviones que produce Bombardier actualmente, son
consecuencia directa de la experiencia obtenida
con la absorción de famosas y prestigiadas
firmas canadienses, inglesas y estadounidenses.
Bombardier adquirió Canadair (que había
construido nada menos que 4,500 aviones) del gobierno
canadiense en 1986, y en 1989 compró al gobierno
británico la firma Shorts, reconocida como
el fabricante más antiguo de aviones aun
en activo en el mundo (los mismísimos hermanos
Wright dieron un contrato a la Shorts en 1909 para
construir sus aparatos en Europa); en 1990 Bombardier
dio un paso muy importante para alcanzar su actual
configuración, al hacerse propietaria de
la firma Learjet, legendaria en el ámbito
del diseño de aviones ejecutivos y en 1992
adquirió de la Boeing la firma deHavilland,
fundada en 1928. Con las citadas adquisiciones,
Bombardier obtuvo las bases para convertirse en
el tercer fabricante mundial de aviones civiles
(detrás de Boeing y Airbus), con lo que ofrece
productos para misiones especiales, transporte aéreo
regional y aviación corporativa. El Canadair
415 es el único turboprop anfibio especializado
en lucha contra incendios actualmente en producción,
mientras que en el ámbito del transporte
regional se ofrece la familia de reactores Canadair
Regional Jet, que ha capturado más de 1,416
órdenes para sus modelos CRJ100/200 de 50
asientos y CRJ700 de 70 asientos (ya se ofrece una
versión alargada denominada CRJ900), así
como las series Q100, Q200, Q300 y Q400 del biturbohélice
Dash 8, con capacidad desde 37 hasta 74 pasajeros,
que han recibido pedidos por 740 unidades y que
se caracterizan por su revolucionario sistema supresor
de ruido y vibraciones para confort de los pasajeros,
pero es el terreno de los aviones corporativos o
de negocios el que hoy nos ocupa y donde Bombardier
ofrece la línea más amplia de jets
ejecutivos, lo que le ha permitido reclamar en 1999
el 27% del mercado mundial de aviones de negocios,
estimado en 11,000 millones de dólares
En
este competido segmento la empresa canadiense, con
oficinas en Wichita, Kansas, EU, centro neurálgico
del mundo de los aviones ejecutivos, cuenta con
los modelos 31A, 45 y 60 de Learjet; el Challenger
604 de nueva generación, con la cabina más
ancha de su clase y 7,500 Km de alcance; el Canadair
Special Edition, el cual es un CRJ modificado para
uso corporativo; el Continental, que se espera vuele
por vez primera el próximo año, y
está diseñado para ser el mejor en
la clase super medianos de los jets de negocios,
ofreciendo alcance transcontinental con espacio
efectivo para ocho pasajeros y costos de operación
iguales o menores que el de un jet de tamaño
mediano; y por supuesto el Global Express, la estrella
de Bombardier, en la categoría de los superjets
de gran alcance, gran espacio interior y gran velocidad,
modelo que junto con los Learjet representa la punta
de lanza de Bombardier en la arena de la exigente
aviación corporativa del año 2000.
Más
que un jet mediano, el Learjet 60 es un auténtico
avión transcontinental.
Además de fabricar los aviones, Bombardier
provee una gama excepcional de servicios a la aviación
de negocios, como mantenimiento y reconfiguración
en fábrica y soporte técnico total
para todos sus operadores, incluyendo un sistema
de capacitación de pilotos a la medida de
las necesidades del cliente, a través de
dos centros de entrenamiento, uno en Montreal, Quebec
y el otro en Dallas, Texas, mientras que se han
establecido instalaciones especializadas en el acabado
de los aviones en el Bombardier Aerospace Completion
Centre de Tucson, donde se pintan y adecuan los
interiores al nivel especificado por el más
exigente de los clientes de toda la gama Bombardier,
mientras que el Completion Centre de Montreal sólo
se dedica al terminado e interiores del Global Express,
así como las firmas Marshall Aerospace (Inglaterra),
Jet Center y BF Goodrich Aerospace. Los acabados
del Challenger 604 se efectúan en las instalaciones
de Bombardier en Wichita y en las de la empresa
Mid-Coast Aviation de St. Louis, Missouri. El servicio
y mantenimiento regular de los aviones está
garantizado por siete talleres propios en EU y uno
en Alemania (en colaboración con Lufthansa
Technik), así como por 25 talleres independientes
en 13 países, apoyados por un cuerpo de técnicos
de campo y representantes en número mayor
al de cualquier otro fabricante, en proporción
con cada avión.

Esta imagen resalta las colas delta del Learjet
60, que dan a toda esta gama de aviones gran
docilidad en los mandos y evitan pérdidas
abruptas. |
La completa aviónica
del Learjet 60 se centra en el sistema digital
Collins Pro Line 4 y el sistema de administración
de vuelo Universal UNS-1C con radar WXR840. |

En el Learjet 60 pueden acomodarse
hasta 10 pasajeros en un ambiente que permite
la comodidad de estar de pie. |
En
otro tipo de servicios, Bombardier ofrece, por medio
del programa Alliance Plus, una de las flotas de
fletamento de aviones ejecutivos más grandes
y diversas del mundo, pero su programa de copropiedades
de aviones o de propiedad fraccional, conocido como
Flexjet, ha tenido una acogida espectacular, experimentando
un crecimiento en el último año fiscal,
tanto en clientes como en horas de vuelo, del 36%,
siendo actualmente el segundo más grande
proveedor de este sistema en Norteamérica,
contando con 400 clientes que en copropiedad operan
81 aviones. Tal éxito ha llevado a adaptar
el programa al ambiente de operaciones de aviones
de negocios en el Viejo Continente (muy distinto
por cierto al de América), por lo que en
junio de 1999 se anunció el inicio de los
servicios de Flexjet Europe, que ya cuenta con siete
aviones.
Podemos pues apreciar la dimensión de Bombardier
Aerospace, particularmente su influencia en la industria
del transporte aéreo de los grandes hombres
de negocios, que en el entorno del concepto global
que las grandes corporaciones tienen constantemente
presente, se hace más demandante y competido,
pero también más grande y atractivo.
La línea Learjet y el majestuoso Global Express,
son exitosos productos Bombardier y representan
la tecnología más avanzada en el ámbito
de la aviación ejecutiva.
LEARJET:
UNA HISTORIA POR SI MISMA
El
truco consiste en discernir un mercado antes de
que haya prueba de que existe". Esta sentencia
era una de las favoritas de William (Bill) Powell
Lear, empresario de extraordinario talento, creador
de más de 100 inventos, entre ellos un radiocompás
que lo llevó a ganar uno de los más
preciados galardones de la aviación: el trofeo
Collier; esto y su firma de aviónica, Lear
Inc., lo hicieron sumamente rico. Bill Lear fue
uno de los visionarios que pudieron percibir un
mercado inminente para un jet ejecutivo en un tiempo
en que los empresarios se conformaban con viejos
transportes y cargueros a pistón adaptados
o, en el caso de los más afortunados, con
jets desarrollados principalmente para uso militar,
como los Lockheed Jetstar, que resultaban muy caros
de operar. Lear conoció al Dr. Hans L. Studer,
diseñador del cazabombardero suizo P.16,
que pretendía servir a la Fuerza Aérea
Suiza, pero de sólo cinco ejemplares construidos
dos se estrellaron, ambos en lagos, por lo que burlonamente
lo llamaron "el submarino suizo". Lear
estaba convencido de que la falla del P.16 radicaba
en un pobre diseño de los sistemas, pero
que el grupo sustentador era magnífico, así
que contrató a Studer y formó la Swiss
American Aircraft Corporation, con la que inició
el diseño del SAAC 23, que volaría
en 1963 bajo la tutela de la recién creada
Lear Jet Corporation y el nombre Learjet 23. Mucho
se ha dicho que el modelo 23 fue construido partiendo
del citado P.16, pero no fue así, de hecho
no tienen ningún componente en común,
y aunque sus alas son muy similares, el Learjet
23 sólo se benefició del diseño
básico del ala del P.16 y sus pruebas de
alta velocidad en túnel de viento.

Este aparato, en la categoría de tamaño
medio, concebido como sucesor del venerable Learjet
55 e introducido en 1993, ha permitido a la compañía
adueñarse de poco más del 30% de su
segmento del mercado, alcanzando rangos de 2,510
millas náuticas, entregando a los pasajeros
espacioso confort en una cabina en la que es posible
estar de pie, amplios espacios para equipaje y los
más tenues niveles de ruido de un avión
de su tipo, habilitándolo para acceder a
los aeropuertos más sensibles del mundo.
Dentro de su clase también reclama la mayor
capacidad de ascenso, de 41,000 pies en 19 minutos
a peso máximo.
El modelo 23 fue seguido por el 24 en 1965, el cual
fue el primer jet ejecutivo en dar la vuelta al
mundo en 1966, implantando en el proceso 18 marcas
mundiales. Al 25 le siguieron el 26 con motores
turbofan y los exitosos modelos 35 y 36 posteriormente.
En 1968 la Gates Rubber Company compró la
Lear Jet Industries y la rebautizó Gates
Learjet Corporation. Más adelante los familiares
tanques de punta alar de los Learjet fueron reemplazados
por winglets en el modelo 28 y en el primer Learjet
de tamaño medio, el modelo 55, que fueron
conocidos como "cuernos largos". En 1976
la Gates Learjet logró la certificación
para vuelo a 51,000 pies a favor de sus modelos
24E, 24F, 25D y 25F, siendo el Concorde el único
avión civil en ese momento certificado para
volar a tal altitud. El célebre astronauta
Neil Armstrong alcanzó 49,215 pies en 12
minutos y 26 segundos, tripulando un Learjet 28
en febrero de 1979. El modelo 29 tenía más
alcance que el 28 pero al precio de dos asientos
menos; ambos fueron poco numerosos debido a su limitado
alcance pero su impresionante capacidad de ascenso
les puso en un nicho específico: de los cinco
28 y cuatro 29 construidos, dos de cada uno se registraron
en México, donde imperan operaciones a gran
altitud y dos modelo 29 se vendieron al gobierno
de la India para usarse sobre los Himalaya.
En 1987 la Gates Corporation vendió la empresa
a la firma neoyorquina Integrated Resources junto
con su red de FBO´s Combs Gates, al tiempo
que nacía el Learjet 31. Combs Gates fue
vendida en 1988 a la subsidiaria de American Airlines,
AMR Corporation, y Learjet Inc. finalmente quedó
en manos de Bombardier Aerospace el 29 de junio
de 1990 y en octubre del mismo año se anunciaron
el nuevo Learjet 60 y el Learjet 31A.

En el interior del Global Express se puede encontrar
el lujo y la comodidad para albergar hasta 19 pasajeros,
aunque típicamente transporta 10, mientras
que los pilotos disfrutan de todos los sistemas
de aviónica de última generación
Honeywell Primus 2000 XP, con TCASII, GPS y EGPWS.
Los Learjet no sólo han cumplido a la perfección
sus tareas en las áreas de los negocios y
la diplomacia, también han sido forzudos
trabajadores en misiones especiales, como la fotogrametría
aérea, el entrenamiento de pilotos de aerolínea,
la ambulancia aérea o la filmación
de películas (el diseñador de un sistema
de cámara montado en un Learjet ganó
un Oscar por los resultados obtenidos). De igual
forma se han distinguido en el servicio militar;
desde los primeros Learjet vendidos con fines militares
(dos modelos 25B al Perú), muchas fuerzas
armadas los han usado en diversidad de tareas, como
el reconocimiento y el remolque de blancos, o hasta
en misiones de combate, como los Learjet 36A de
la Fuerza Aérea Argentina, que en el conflicto
del Atlántico Sur, en 1982, realizaron peligrosas
misiones de reconocimiento sobre la flota británica
y guiaron con sus sistemas de navegación
a los aviones de ataque, siendo derribado uno de
ellos por un misil inglés. También
durante esa guerra se emplearon Learjet civiles
tripulados por voluntarios bajo el nombre de Escuadrón
Fénix, los que realizaban vuelos hacia la
flota enemiga simulando ser una formación
de ataque, ¡con el fin de ser detectados por
los radares británicos y distraer sus defensas
de los verdaderos bombarderos!
Bill Lear fue sin duda un visionario en toda la
extensión de la palabra, inventó uno
de los primeros radios prácticos para automóvil,
un autobús a vapor y el estéreo de
ocho tracks, tambien diseñó un avión
ejecutivo de cabina ancha, el Learstar 600, proyecto
que vendió a Canadair y que fue el embrión
del Challenger, lo que es una curiosidad intrigante
si consideramos que el Challenger y los Learjet
son hoy parte de la misma línea. Pero aquí
no acaba la historia, Bill Lear quiso crear un nuevo
avión, el Lear Fan, un prometedor turboprop
en configuración propulsora, construido totalmente
de materiales compuestos por su nueva empresa, la
Lear Avia. Este avión introducía un
novedoso diseño empleando dos motores conectados
a una sola hélice, y aunque se construyeron
tres prototipos nunca pudo ser puesto en producción,
ya que el 14 de mayo de 1978 Bill Lear falleció,
privando a su empresa de su talentosa guía,
pero dejando vigente su legado, el nombre Learjet
que en todo el mundo es sinónimo de jet ejecutivo.
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GLOBAL
EXPRESS, LA EXPERIENCIA TOTAL
El
Bombardier Global Express, que entró en servicio
apenas el año pasado, viene en busca de imponerse
en la arena del ultra largo alcance y la máxima
amplitud interior, dominada antes por los Gulfstream
y por aviones de aerolínea adaptados, donde
los más connotados hombres de negocios y dignatarios
exigen vuelos cómodos y sin escalas en trayectos
como Nueva York-Tokio o Londres-Buenos Aires; demandas
que el Global Express satisface plenamente con su
alcance de 6,500 millas náuticas, transportando
ocho pasajeros y cuatro tripulantes.
Si bien el impresionante Global Express funge como
una especie de estandarte para Bombardier, todos sus
modelos son estrellas fulgurantes, cada uno en su
propia categoría, cubriendo el mundo con sus
alas y achicándolo para contribuir, en el seno
de la aviación ejecutiva, a hacer más
productivas las empresas y a generar mayor riqueza.