Ilustraciones
Ing. Adolfo Villaseñor M.

Por Héctor Dávila Cornejo
Publicado: Junio - Julio 2001
Fuente: América Vuela - Número 70



Desde que vio la luz primera este proyecto editorial, uno de los más grandes amigos de América Vuela fue el Ing. Adolfo Villaseñor Macías, hombre enamorado con pasión de la aviación, misma que vivió con intensidad, ya que conoció y estrechó la mano de los grandes héroes de la aeronáutica y presenció de cerca la evolución del biplano al jet supersónico, colaborando tanto en la Dirección General de Aeronáutica Civil como en Aeropuertos y Servicios Auxiliares.
Sus conocimientos sobre la historia de la aviación eran inigualables y su archivo un valioso y rico legado, que compartió generosamente con nosotros, pero además era un artista virtuoso que nos dejó maravillosos dibujos de aeronaves realizados con gran maestría, los que en su momento incluso formaron parte central de un libro que planeábamos editar, pero el "Inge" Villaseñor se nos adelantó en el vuelo eterno hace ya algunos años y varios de esos bellos dibujos quedaron inconclusos, pero queremos compartir su talento con nuestros lectores y recordar a este gran maestro, presentando parte de su trabajo, dibujos todos originales y que América Vuela atesora en memoria de nuestro querido amigo.



El avión favorito del Ing. Villaseñor era el Lockheed Vega, lo que se nota en la maestría con que dominaba las formas de este bello monoplano de ala cantilever con motor radial Pratt & Whitney Wasp, diseñado por John Northrop y Gerard Vultee, aparato que ganó gran reputación a finales de los años veinte y durante los treinta, por haber sido usado en grandes hazañas a manos de famosos pilotos como Wilkins y Eielson (primer vuelo transártico y primero sobre la Antártida), Wiley Post (primer vuelo solo alrededor del mundo) y Amelia Earhart (primera mujer en cruzar sola el Atlántico), además de haber contribuido de manera muy importante a la consolidación de la aviación comercial, gracias a su capacidad para transportar económicamente 6 pasajeros a 290 Km/h hasta una distancia de 885 Km. Arriba vemos una magnífica vista de frente de un Vega modelo 5 con matrícula norteamericana, mientras los demás son modelo 5B en marcas mexicanas, incluidos ejemplares al servicio de Líneas Aéreas Mineras, S.A., empresa fundada en 1934 para atender las necesidades de las minas de plata al pie de la Sierra Madre Occidental y que incorporó el Vega a partir de 1936, para servicio exclusivamente de pasajeros entre las ciudades de La Paz, Mazatlán, Durango y Torreón.



Villaseñor admiraba con pasión a pilotos de la talla de Pablo Sidar y Charles Lindbergh, pero su consentido era el esforzado mártir de la aviación mexicana Emilio Carranza, quien en su Ryan Special "México-Excelsior" conquistó la ruta México-Washington del 11 al 12 de junio de 1928, pereciendo trágicamente al estrellarse en el vuelo de regreso a la patria, perpetuándose como héroe emblemático de la gloria y tragedia de la aviación mexicana.



Villaseñor admiraba con pasión a pilotos de la talla de Pablo Sidar y Charles Lindbergh, pero su consentido era el esforzado mártir de la aviación mexicana Emilio Carranza, quien en su Ryan Special "México-Excelsior" conquistó la ruta México-Washington del 11 al 12 de junio de 1928, pereciendo trágicamente al estrellarse en el vuelo de regreso a la patria, perpetuándose como héroe emblemático de la gloria y tragedia de la aviación mexicana.


En esta bella imagen Villaseñor captó el esplendor del vuelo más famoso de la historia, el épico cruce del Atlántico de Charles A. Lindbergh en su Ryan "Espíritu de San Luis", que en 1927 inspiró al mundo entero que aclamó la hazaña del "Águila Solitaria".



Heredero directo de la fama del "Espíritu de San Luis", es la familia de aviones de 4 pasajeros Ryan Brougham B5, que emplearon líneas como C.A.T. entre 1929 y 1932.



En víspera del centenario del primer vuelo de los hermanos Wright, resulta oportuno este excelente dibujo de Adolfo Villaseñor teniendo como tema uno de los modelos de serie Wright B, representativo del inicio de la aviación.



Los aviones militares de la Fuerza Aérea Mexicana en la era de los biplanos fascinaban a Villaseñor, entre ellos apreciaba más al deHavilland/Boeing DH-4B, modelo construido en EU del famoso avión británico, que aquí aparece con todo y rueda de refacción y el potente motor Liberty a plena potencia, aparatos que vieron mucha acción durante la revuelta delahuertista de 1923 y contra los yaquis en 1926, así como contra las fuerzas del general Serrano en 1927 y posteriormente contra los cristeros.




Otro biplano famoso de la FAM fue el Douglas O-2M-2, que operó tres ejemplares a partir de 1930 junto con los nueve O-2M adquiridos durante 1929, potenciados con motor Pratt & Whitney Hornet. Villaseñor comúnmente dejaba inconclusos sus dibujos, particularmente en lo referente a las figuras de los pilotos.



A don Adolfo Villaseñor le interesó, más que nada, el desarrollo de la aviación comercial, tema del que era sin duda alguna una autoridad. Del inicio de esta actividad nos dejó este excelente dibujo de un Lincoln Standard Speedster de la Compañía Mexicana de Transportación Aérea, hoy conocida como Mexicana, que inició operaciones hace justamente 80 años.



Estampa llena de dramatismo la de este Bristol Fighter F.2B, avión famoso por su servicio con el Royal Flying Corp en la primera guerra mundial y que México usó en los años veinte.


En la obra de Villaseñor no podían faltar aviones de diseño mexicano, como los monoplanos de "ala espesa", creación del Ing. Angel Lascuráin como el Serie E "Sonora" de 1922 y el aerodinámico "Tololoche" de 1923, ambos construidos en los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas.






El Fairchild 71 número de serie 611 fue usado por la Compañía Mexicana de Aviación con la matrícula X-ABCJ, avión para 6 pasajeros, derivado del Fairchild FC-2, que comenzó a construirse en 1928.




Gran caballo de batalla del transporte aéreo mundial fue el legendario trimotor Ford, con su construcción de metal corrugado estilo Junkers, ilustrado aquí con maestría en la forma del Ford Trimotor 5-AT-B número de serie 40 al servicio de la Compañía Mexicana de Aviación.


El Boeing 247-D revolucionó el transporte aéreo al ser el primer avión comercial moderno. Cuando Líneas Aéreas Mineras, S.A. creció para convertirse en Líneas Aéreas Mexicanas, S.A., también se convirtió en un importante operador del moderno Boeing con capacidad para 10 pasajeros, hasta ser adquirida por United Air Lines y eventualmente incorporar los más avanzados aviones Douglas DC-3 a partir de 1945.



El avión comercial más famoso y clásico de todos los tiempos es el Douglas DC-3, que Villaseñor captó en bellísima forma con las marcas del XA-BLW, número de serie 1992, de Mexicana de Aviación, la que llamaba a este inmortal avión el "Aeropalacio", cuando lo incorporó al servicio en 1941. Nótese cómo don Adolfo Villaseñor no concluyó el detalle de la rueda de cola, como mencionamos, casi nunca terminaba totalmente sus magníficos dibujos.