VOLAMOS
A OSHKOSH 2000 Por
Jorge Cornish G.
Publicado:
Septiembre - Octubre 2000
Fuente: América Vuela - número 64 Año
con año, las inmaculadas restauraciones son el
deleite de los amantes de los clásicos, este
biplano Waco ATO Traperwing es un claro ejemplo.
La señal del VOR de Toluca se debilitaba a medida
que mi Mooney 231 Rocket, sumaba millas al viaje, nos
dirigíamos mi esposa Malú y yo al campo
aéreo Wittman en Oshkosh, Wisconsin, donde cada
año se lleva a cabo el evento de aviación
general más importante del mundo. Este año
asistieron más de 12,000 aeronaves de todo tipo,
desde ultraligeros hasta los exponentes militares más
avanzados del parque de la USAF. No es casualidad que
ese lugar sea también la sede de la Experimental
Aircraft Association (EAA), que forma parte fundamental
de la organización del evento, y sus miembros
aprovechan la fiesta para exponer toda clase de modelos
experimentales de los llamados "homebuilt"
junto con monomotores certificados, aviones antiguos,
ejemplares de la segunda guerra mundial, girocópteros,
motoplaneadores y cuanto ejemplo de la inventiva humana
relacionada con el vuelo pueda llegar a la mente. Incluso
uno de los epítomes del diseño aeronáutico,
el Concorde, estaba programado para asistir nuevamente
al show de este año, pero debido al desafortunado
accidente en París, que acaparó los titulares
del mundo, su aparición se canceló.
Estrategia Aeronáutica
No tan raro, pero de indiscutible belleza, un Monocupe
90, el último de estos modelos fue construido
en 1934.
Realizamos nuestra primera parada en el aeropuerto de
Laredo, Texas, para cumplir con los trámites
de migración y aduana. Pese al calor infernal
que impulsaba los termómetros hasta los 41 grados,
el oficial de aduana que nos atendió resultó
sumamente amable, incluso hasta completó de su
bolsa parte de la tarifa anual norteamericana, pues
yo no llevaba cambio y en broma comentó que ya
no le parecía tan bueno su trabajo, ya que era
el segundo avión en el día al que le prestaba
por la misma razón. Terminados los trámites
despegamos hacia San Antonio, Tx., donde pasamos los
siguientes dos días.
Estrategia Aeronáutica
La línea de vuelo de los cazas de la segunda
guerra mundial en Oshkosh es realmente impresionante,
entre todos los modelos congregados, el más numeroso
es el North American P-51D, en la gráfica apreciamos
un excelente ejemplar decorado como los aparatos del
361st FS pertenecientes al 376th FG, basados en el campo
aéreo de Duxford, Inglaterra, a partir de noviembre
de 1944.
Llegamos temprano al aeropuerto, con el propósito
de despegar hacia Madison, Wisconsin, pero una zona
de mal tiempo se desplazaba rápidamente hacia
el sureste, bloqueando nuestra ruta, así que
no hubo opción y esperamos un par de horas a
que las condiciones fueran más favorables. Una
vez despejada la ruta, despegamos aprovechando la normatividad
norteamericana que no exige el plan de vuelo en condiciones
visuales, situación que no compromete en nada
la seguridad, de hecho, volar en los EU es muy seguro,
dada su orografía casi plana y la gran cantidad
de aeropuertos que hay en el país (13,192 según
la AOPA). A mitad del vuelo a Madison, vi una pequeña
pista donde me pareció adecuado bajar, para reabastecernos
de combustible, era el poblado de Coffeyville y en ese
momento se estaba realizando una reunión y concurso
de vuelo de precisión con aviones Funk, que ahí
se fabricaban, debido a que en estas tierras nacieron
los hermanos Funk, creadores y diseñadores de
este simpático monomotor de ala alta y cabina
en tándem. Uno de los concursantes se acercó
a platicar con nosotros y nos comentó que en
la reunión se encontraba uno de los hermanos
Funk, desafortunadamente el tiempo nos presionaba para
volver a despegar, así que no pudimos conocer
a la celebridad local ni pudimos escuchar el discurso
que se daría por la noche en la cena de clausura
del evento, en el que el tema principal sería
sobre un Funk que actualmente vuela en México.
Cuando se trata de preservación no hay exclusivas,
cualquier aeronave es candidata, aquí vemos dos
ejemplos de los más disímiles, un Douglas
DC-3 en el esquema de la aerolínea Delta y un
raro Davis V-3 de ala alta., que por cierto estaba a
la venta.
Ya en aproximación final a Madison, el aroma
a aviación comenzó a inundar el ambiente
y el paisaje, en la lejanía un par de globos
aerostáticos contrastaban en el horizonte sobre
un atardecer de colores maravillosos. Para cerrar el
día con broche de oro, una vez que aterrizamos,
la controladora nos dijo por la frecuencia, lo mucho
que le habían gustado los colores de nuestro
Mooney, al que apodo cariñosamente "Aguila
Negra", por su predominante negro bajo bandas en
naranja y amarillo.
En la plataforma encontramos también un jet experimental
de dos pequeños reactores de 750 libras de empuje.
Según nos informaron, el modelo se llama Maverick
y se disponía a partir rumbo a Oshkosh pero desafortunadamente
tuvo un arranque caliente y la revisión del motor
los demoraría por el resto del día.
En la noche fuimos a una cena organizada con el objeto
de darnos detalles acerca de la caravana de 97 Mooneys
a la que nos uniríamos al día siguiente.
Para cerrar tomaron la palabra algunas personalidades
relacionadas con la marca Mooney, como Roy Lopresti,
famoso por realizar grandes modificaciones en los modelos
201 y 231, con las cuales resultaron 20 nudos más
rápidos. Ya el 24 de julio, llegamos al aeropuerto
de Madison, donde recibimos las últimas indicaciones
y recomendaciones, se tomó la foto del recuerdo
y ocurrió un detalle que me llenó de orgullo,
fue la atención que generó el "Aguila
Negra" entre el personal del canal 3 de televisión,
que se encontraba cubriendo la salida de la caravana.
Jorge Cornish
Cuando se trata de preservación no hay exclusivas,
cualquier aeronave es candidata, aquí vemos dos
ejemplos de los más disímiles, un Douglas
DC-3 en el esquema de la aerolínea Delta y un
raro Davis V-3 de ala alta., que por cierto estaba a
la venta.
Jorge Cornish
A las 12:30 despegamos en formación 97 aviones
Mooney en 16 minutos; uno cada 6 segundos con intervalo
de 30 segundos cada docena. El inusual despegue se realizó
desde una sola pista, la 03 de Madison y fue muy divertido
e interesante formar parte de esta concentración,
el único detalle fue que el grupo iba muy despacio,
con la velocidad máxima rondando los 110 nudos
indicados. Afortunadamente todo salió conforme
a lo planeado, los 97 elementos llegamos a Oshkosh y
nos dieron autorización para aterrizar en la
calle de rodaje de la pista 18, mientras que en la pista
perpendicular aterrizaban los aviones que llegaban a
la convención, procedentes de otros lugares,
el aterrizaje fue incluso más divertido que el
despegue ya que se completó en los mismos 16
minutos.
Federico Reinkin Dos "Earthrounders" en su elemento, el Neiva
(Embraer) 721D Sertanejo, de los brasileños Margi
y Gerard Moss, y el "Aguila Negra". Retratados
en una visita a México al término de Oshkosh.
Una vez en tierra, todos los Mooneys fueron a la zona
de estacionamiento, con excepción del de Roy
Lopresti, que iba a su stand, y el mío, que estaría
en la plataforma de los "Earthrounders" (aviones
que habían dado la vuelta alrededor del mundo)
y que nos reuniríamos por primera vez. La plataforma
que nos asignaron fue un lugar muy destacado en la exposición
y en ella se encontraban los siguientes aviones:
- El avión RV-4 matrícula VH-NOJ de Jon
Johanson, de Australia, que le dio 2 veces la vuelta
al mundo, fue el primero en llegar.
- El Mooney XB-CAN (el mío), fue el segundo.
- El Neiva 721D Sertanejo (un Piper Saratoga construido
bajo licencia en Brasil), PT-RXE de Margi y Gerard Moss,
que duraron casi 3 años en completar la vuelta
al mundo, también fueron los primeros en hacerla
por el Océano Pacífico sur.
- El Long Eze de Dick Rutan, que en 1997 le dio la vuelta
al mundo también por el Pacífico sur y
quien anteriormente, en 1986, lo hizo sin escalas en
el Voyager, vuelo que duró 216 horas con 3 minutos
y 44 segundos.
- El biplaza con alas canard, Long Eze de Micke Melvil
que voló junto con Rutan en 1997.
- El Glass Air OE-CGH de Gutmann Hans. Esta vez llegó
volando desde Austria para la reunión y fue de
los principales organizadores.
- Un Piper Comanche N8944P que dio la vuelta en 1992.
- Uno de los 3 Bonanza que en 1997 trataron de dar la
vuelta al mundo y sólo dos lo lograron ya que
uno se hundió al caer en el Océano Pacífico,
su piloto Horst Ellenberger, permaneció en el
agua durante 33 horas antes de ser rescatado. Otro de
estos Bonanza, a pocos meses de este viaje, tuvo un
accidente fatal.
- El Bonanza N10PW
- El Bonanza D-EVIK con motor turbohélice de
Horst Ellenberger que voló en 1999, dos años
después de haberse caído en el Pacífico.
- El Piper Malibu N7777F
Jorge Cornish
Los organizadores de Oshkosh 2000, asignaron un lugar
muy destacado a la plataforma de los "Earthrounders",
en las gráficas apreciamos tres de sus integrantes:
El Aguila Negra, XB-CAN; el RV-4, VH-NOJ del australiano
Jon Johanson y el Glass Air, OE-CGH, del austriaco Gutmann
Hans.
También asistió el Aero Comander N2782B,
que compraron 3 muchachos de entre 20 y 23 años,
en 19,000 dólares, para darle la vuelta al mundo,
y con ello ser los más jóvenes en lograrlo.
Y por último llegó a la convención
un avión experimental N81EU que está en
pleno vuelo de circunnavegación y realizó
una parada en Oshkosh.
Ese mismo día hubo otras dos llegadas en masa,
primero la impresionante formación de 76 Beechcraft
Bonanza, encabezados por tres bimotores de pistón
Beech, a su vez lidereados por un Beechcraft King Air,
todos estos aviones se presentaron en formaciones en
"v", volando de esta manera desde Rockford,
Illinois, y un grupo de 15 aviones provenientes de Janesville,
Wisconsin, denominados "Chicks Flight", todos
pilotados por mujeres.
Jorge Cornish
La presentación formal en el auditorio Theater
in the Woods, de Oshkosh, donde nos reunimos los "Earthrounders",
para una sencilla ceremonia a la que siguió una
sesión de preguntas y respuestas con los asistentes.
Regresando con los "Earthrounders", la EAA
nos ofreció una comida, donde algunos de los
pilotos contaron las aventuras de sus viajes y por la
noche nos reunimos en un restaurante donde pudimos seguir
compartiendo nuestras experiencias. Entre los asistentes
se encontraba Patricio Milmo, de Monterrey, que voló
un Twin Comanche; Steve Fossett, quien intentó
en cinco ocasiones darle la vuelta al mundo en globo.
En 1999 insistió nuevamente y lo logró,
pero esta vez en un Cessna Citation X.
Por la noche del domingo se realizó la presentación
formal en el auditorio "Theater in the Woods"
a la que siguió una sesión de preguntas
y respuestas con el público asistente.
Jorge Cornish
No, Mooney no ha dado el paso hacia la fabricación
de jets, el "Mootation Tigerjet" fue un eficaz
medio para llamar la atención de los asistentes
a Oshkosh 2000, por parte de una conocida marca de lubricantes.
Como todos los años, la presencia de los aviones
militares de la segunda guerra mundial fue insustituible,
al principio llegaron en pequeñas cantidades,
pero a partir del jueves 20 arribaron los grandes favoritos,
un CASA 352 (el cual es un Junkers Ju 52/3m fabricado
bajo licencia en España), varios Republic P-47
Thunderbolt, algunos Vought F4U Corsair, un Grumman
F4F Wildcat, un Curtiss P-40 y los más numerosos,
los North American P-51 Mustang y por supuesto los "warbirds"
más económicos para operar, los aviones
de enlace y reconocimiento, Piper L-4 (J-3) y Stinson
L-5E (Modelo10-B).
Jorge Cornish
En servicio con la NASA, el carguero Aero Spacelines
B-377G Super Guppy 201, destacó en la plataforma
por su enorme volumen.
Una de las razones que impulsan a las multitudes al
peregrinaje anual a Oshkosh, son los nuevos diseños
en aviones para construir en casa, desde ultraligeros
que lo llevan a dar la vuelta a 85 kph, hasta aparatos
con las más altas prestaciones de vuelo, capaces
de velocidades similares a las alcanzadas por los primeros
marks de los legendarios Spitfires, con una fracción
de su potencia. Ello dio lugar a que la EAA organizara
una carrera aérea donde compitieron los aviones
experimentales más avanzados, más de una
docena de ellos se inscribieron. Originalmente iban
a efectuar la competencia de velocidad desde Kitty Hawk,
Carolina del Norte a Oshkosh, pero desafortunadamente
la salida se vio truncada debido a condiciones meteorológicas
adversas, por esa razón, la carrera se llevó
a cabo desde Dayton, Ohio. Los ganadores de esta carrera,
en cada una de las cinco categorías fueron: Unlimited
(Ilimitados) Orion Ridell con un Lancair IV, Sport Class
(Clase Deportiva), Lee Behel volando un Questair Venture,
Formula RG, Richard Keyt con un Polen Special II, Formula
FX, Bruce Hammar a bordo de Glasair I y finalmente en
Sprint Class, Bob Martinson con un Varieze.
Jorge Cornish
Tres réplicas de aviones que volaron en la época
dorada de la aviación, todos ellos de la casa
Granville Brothers, de arriba hacia abajo, un Sportster
modelo E, un R-1 Senior Sportster y el clásico
de clásicos, el Gee Bee R-2 Super Sportster.
Uno de los aviones que más interés ha
generado en los últimos años, estuvo presente
en Oshkosh, al menos como una maqueta de tamaño
real, el Eclipse 500, los lectores de nuestra revista
lo han de recordar, ya que hemos llevado un seguimiento
del desarrollo de este jet bimotor personal, las causas
del interés en este avión son sus excelentes
prestaciones y su bajo precio, del orden de los 838,000
dólares, un precio que, según los críticos,
no era posible ofrecer. Se espera que se inicie la fabricación
en el tercer trimestre de 2001, el primer vuelo en junio
del 2002 y la certificación en 2003, para entregar
los primeros aviones a los clientes poco después.
Por cierto, se anunció que la empresa va a ofrecer
un paquete de entrenamiento de vuelo de este diminuto
jet personal, ya que se estima que la mayor parte de
los pilotos que adquieran este aparato no tendrán
la experiencia suficiente en aviones a reacción,
la empresa espera involucrarse más que otras
en la venta y apoyo al cliente, para asegurar el buen
desempeño de sus aviones.
Jorge Cornish
En la categoría de los aviones de carreras "Ilimitados",
por el tamaño de su motor, podemos ver tres de
los aviones más potentes, impulsados por motores
de pistón, en primer lugar el recientemente restaurado
F2G-1 Super Corsair, un Hawker Fury Mk 11 y un North
American P-51D, todos extensivamente modificados para
competir.
Oshkosh es sinónimo de variedad, todo aquel que
guste de la aviación, sin importar sus preferencias
específicas, va a encontrar algo que acapare
su atención, tal es el caso de los aviones clásicos.
Entre los aviones más llamativos que se presentaron
en el show, se encontraba un avión sumamente
raro, un Grumman G-44 Widgeon modelo 1941, que es un
bimotor anfibio, este aparato en particular fue operado
por los Guardacostas de los EU durante la segunda guerra
mundial, siendo restaurado en un periodo de 6 años.
Otro avión igualmente raro fue un Stinson "T",
trimotor similar al Ford AT-4/5, la restauración
de este aeroplano se inició desde 1996 y se terminó
recientemente, con resultados francamente espectaculares.
Entre las propuestas más radicales que se presentaron
en cuanto a la construcción de réplicas
de la segunda guerra mundial, destacó una compañía
llamada XCOR Aerospace, basada en Mojave, California,
que está formada por científicos especializados
en el diseño y desarrollo de cohetes y que está
ofreciendo construir una réplica del único
avión cohete de combate operacional del mundo,
el Messerschmitt Me 163B Komet, si usted está
interesado les puede mandar un cheque y estiman que
le tendrán su Komet para el 2002.
Estrategia Aeronáutica
Oshkosh es un escaparate universal, cualquier artefacto
que vuele es bienvenido, no importa que no tenga ruedas,
si puede posarse en el agua será parte de la
reunión de aviación general más
grande del mundo. En la gráfica izquierda vemos
un hidroavión de construcción casera Avid
Flyer Speedwing poco después de acuatizar en
uno de los múltiples lagos que rodean el campo
aéreo Wittman, en Oshkosh. En la foto inferior
vemos uno de los múltiples atracaderos que abarrotan
los hidroaviones cada año en Oshkosh.
Ahora bien, si a usted no le interesa surcar los cielos
en lo que los pilotos alemanes llamaban "La Escoba
del Diablo", entonces lo suyo podría ser
la réplica de uno de los más elegantes
biplanos, el deHavilland DH 82 Tiger Moth, que es producido
por Fisher Flying Products, consiste en una réplica
en tamaño real, con un fuselaje de tubo de acero
soldado y un motor LOM M132 de 120 hp, hecho en la República
Checa.
Aun cuando no es una réplica y tampoco es un
kit de construcción casera, el Micco Aircraft
SP20, es el primer avión certificado por la Federal
Aviation Administration (FAA) en el año 2000,
está basado en el venerable Myers 145, originalmente
certificado en 1948. El avión original tenía
un motor de 145 hp, el SP20 porta un Lycoming IO-360
de 200 hp, es más resistente, dispone de más
potencia y mantiene las líneas clásicas
de su predecesor. ¿Quiere más?, Micco
está en proceso de certificar un modelo aún
más potente; el SP26, con un motor Lycoming IO-540
de 260 hp. Este avión será certificado
en la categoría de utilitario y aerobático
(Utility and Aerobatic), el peso máximo del SP26
es de 1,294 kg (2,850 libras) en la categoría
Utility y ha pasado todas las pruebas estructurales
aerobáticas con un peso de 1,205 kg (2,650 lbs).
Los primeros SP20 y SP26 serán entregados este
mes de septiembre y estarán equipados de forma
estándar, con la nueva línea de equipos
de radio UPS, de Aviation Technologies Apollo.
Como todos los años, Oshkosh presenta no sólo
aviones sino una enorme cantidad de productos, instrumentos
y equipos de apoyo, uno de los más interesantes
equipos de vuelo, presentado por BFGoodrich, es un sistema
de intrumentos primarios "todo en uno", consistente
en varias pantallas de cristal líquido, en las
que se presentarían información de tráfico
aéreo, monitoreo de motor, navegación,
clima y alerta de proximidad de terreno, un prototipo
operacional se presentó en esta exposición.
Este sistema está dirigido a la parte inferior
de la aviación general, sí, los aviones
monomotores cuatriplazas bajo el nombre de SmartDeck,
imagínese su Cessna 182, con un panel de instrumentos
que sería la envidia de los pilotos de los Boeing
727, y de los transbordadores espaciales, que apenas
ahora se les están instalando pantallas presentadoras
de datos de rayos catódicos (CRS), similares
a los de los Boeing 777.
En el stand de Adam Aircraft Ind. se expuso el prototipo
del M-309, un radical bimotor en configuración
impulsora/tractora, está enteramente construido
en materiales compuestos. Este diseño de Burt
Rutan alcanza los 463 km/h (250 nudos) y tiene un alcance
de 2,780 km (1,500 mn).
Lo más atractivo en motores fue presentado por
Teledyne Continental Motors, con su nuevo sistema FADEC
(Full Authority Digital Engine Control/Control digitalizado
de manejo total del motor), este sistema ya es común
en los grandes motores de los aviones comerciales y
militares, pero empieza a ser considerado en la aviación
general, con la promesa de menores gastos de operación
y consumo de combustible. Otros interesantes avances
fueron presentados por Unison, los fabricantes de los
magnetos Slick, con su sistema LASAR (Limited Authority
Spark Advance Regulator / Regulador de avance de chispa
de autoridad limitada), que es un sistema de control
del motor electrónico y junto con Textron Lycoming
desarrollaron conjuntamente el revolucionario control
del motor de un solo mando EPIC (Electronic Propulsion
Integrated Control / Control de propulsión electrónicamente
integrado). Como ustedes saben, el manejo de un motor
de pistón requiere al menos de tres mandos para
controlarlo (o dos si es de hélice de paso fijo),
este sistema contribuiría a reducir la fatiga
del piloto y la consiguiente reducción de accidentes.
Otro desarrollo de Teledyne Continental Motors (TCM)
es el denominado propulsor para la aviación general
(General Aviation Propulsion GAP), que es un motor turbo
diesel de dos tiempos, cuyo futuro es aún incierto,
ya que se dice que TCM está utilizando nuevas
tecnologías en el desarrollo del mismo. Este
programa está contemplado dentro del programa
GAP de la NASA y aun cuando su certificación
está a varios años en el futuro, se espera
que inyecte nueva vida a la aviación general
impulsada por motores de pistón.
El inmaculado Canadair CL-13B Sabre Mk.6 propiedad del
astronauta Frank Borman.
Entre las estrellas de este año se contó
con el último de los Super Guppy, un Boeing C-97
extensiva y grotescamente modificado por Aero Spacelines,
allá por los 1960s y 70s y que es operado por
la NASA para transportar cargas muy grandes, tales como
partes de cohetes, alas, fuselajes y cosas por el estilo.
Su sucesor es, como todos sabemos, el Airbus A330-600
Beluga, que no estuvo en esta edición.
Por último, uno de los momentos más emotivos
de la convención fue el encendido de un motor
original Wright Brothers Vertical 4. Este motor, número
de serie 20, arrancó a la primera, con un mínimo
de esfuerzo, haciendo un máximo de ruido, tal
vez la misma clase de sonido que escuchó Wilbur
Wright cuando hizo el primer vuelo allá por 1903,
este evento se denominó "The Wright Experience"
y estuvo patrocinado por la EAA, este motor es un modelo
1910 y estuvo instalado en un Wright modelo "B",
es el único motor original Wright Brothers en
funcionamiento que queda en el mundo.