TURBULENCIA
EN LOS CIELOS ARGENTINOS
Texto
y Fotos por Adalberto Fluxá y Blanca Córdoba
Publicado:julio-agosto
2002
Fuente: América Vuela - Número 79
El
sector aerocomercial de Argentina atraviesa la peor
crisis de su historia. La devaluación del
peso redujo drásticamente el mercado interno
y elevó hasta cuatro veces el valor de los
insumos importados. Las aerolíneas buscan
una salida, fronteras afuera.

La aerolínea Dinar, reconocida por su servicio
a bordo, fue la primera en aplicar severos recortes
operativos, entre ellos la devolución de
cuatro de las siete aeronaves que integraban su
flota.
La
grave crisis económica desatada en Argentina
se expandió con velocidad inaudita en los
cielos y el suelo del país sudamericano.
Desde las aerolíneas en una punta hasta las
clases sociales más bajas en el otro extremo,
se desplomaron como un castillo de naipes. Tan sólo
en los primeros cinco meses del 2002 se perdieron
en total más de dos millones de pasajeros
en relación con el mismo periodo del año
pasado, al mismo tiempo que se sumó un millón
y medio de nuevos pobres a la base de la pirámide
social. La realidad de uno no afecta a la del otro,
pero ambos sectores son la prueba más sensible
y evidente de una crisis que está considerada
como la peor de la historia argentina.
La abrupta salida de la convertibilidad que por
ley fijaba la relación uno a uno con la moneda
norteamericana, terminó de un día
para el otro con 10 años de estabilidad y
con un país que tenía el mayor ingreso
per cápita de Sudamérica. La depreciación
del peso argentino, de casi 300 por ciento en relación
con el dólar, pulverizó las proyecciones
de las cinco compañías aéreas
locales más importantes y también
de las internacionales.
El mercado argentino estaba en retroceso desde hace
un año, pero la abrupta caída que
registró desde enero no estaba en los planes
de nadie. Según datos brindados por la empresa
Argentina Aeropuerto 2000 (AA2000), administradora
de terminales aéreas, la retracción
de todo el 2001 fue del 27.53%. Mientras que de
enero a mayo de este año, la caída
en los vuelos dómesticos llega al 21.98%
y en los internacionales al 35.29.
Durante el mismo periodo la disminución en
el movimiento internacional de carga fue del 47.92%
y en el doméstico del 17.49.
Se calcula que a fin de año la merma de boletos
vendidos será superior al 40 por ciento y
demandará mucho tiempo la recuperación
de los siete millones de pasajeros que colmaron
los aeropuertos argentinos en 1999. En ese año
record, el sector facturó 700 millones de
dólares, cifra que bajó a los 400
millones en el 2001 y que se cree no superará
los 280 millones en este año.
Estrategias
para sobrevivir
El negro panorama de las líneas locales Dinar,
AIRG (ex Lapa y ex ARG), Southern Winds, Aerolíneas
Argentinas y Austral se completa con una doble presión
que amenaza con hipotecarles el futuro inmediato.
Fronteras adentro, la fuerte recesión interna
las mantiene envueltas en una guerra de tarifas,
lidereada por Aerolíneas Argentinas, que
ha ubicado el precio de los pasajes en 22 por ciento
por debajo de los valores internacionales. Desde
el otro lado, deben enfrentar con ingresos pesificados
y reducidos, los implacables costos operativos en
dólares, que son el 60 por ciento de las
erogaciones y van desde el arrendamiento de las
aeronaves hasta el combustible, que ya registra
un incremento del 25 por ciento. En este sentido,
la devaluación obligó a todas a encarar
renegociaciones de contratos y hasta la devolución
de aeronaves arrendadas. Las primeras en concretar
la restitución fueron las charteras, tras
ver como sus vuelos se redujeron dramáticamente
hasta el 85 por ciento. Les siguió Dinar,
que entregó a los arrendadores cuatro de
las siete máquinas de su flota.
La complejidad de la tormenta desatada en pleno
vuelo ha obligado a rearmar todas las estrategias
y según los directivos de las compañías,
no admite reacomodamientos graduales. La turbulencia
desencadenada en los cielos argentinos los obligó
a moverse con rapidez y a introducir cambios que
significaron un fuerte golpe de timón. Si
bien cada una tomó rutas distintas, todas
terminaron delineando el mismo mapa: Concentración
de los mercados, reducción de costos e inversiones,
cambios de destinos, acuerdos de códigos
compartidos, búsqueda de rutas internacionales
y hasta captación de turistas extranjeros.
Pero hay un camino que aún no pueden elegir:
el aumento de las tarifas. La Asociación
de Líneas Aéreas de la Argentina (Alara),
pidió al secretario de Turismo, Daniel Scioli,
la ampliación de la tarifa de referencia,
que establece que los precios no pueden excederla
ni reducirse en más de un 30%. Sin embargo,
todavía no han recibido respuesta.
Compañías internacionales
que operan actualmente en Argentina, con
base en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza,
Buenos Aires:
Continental
Air France
Air Plus (charter)
Alitalia
American Airlines
Avianca
British Airways
Copa Airlines
Cubana
Dinar (charter)
Iberia
Lan Chile
Lloyd Aero Boliviano
Lufthansa
Mexicana
Pluna
Qantas
Delta
Swiss
Trans American Airlines
TAM
TAM San Pablo
United Airlines
Varig
|
Líneas internacionales que dejaron de
volar hacia Argentina:
Aeroflot: Dejó de operar a la
Argentina
Aeroperú: Quebró
Ecuatoriana: Dejó de
operar a la Argentina
Vasp: Dejó de operar
internacionalmente
Transbrasil: Dejó de
operar internacionalmente.
KLM: Dejó de operar
desde Argentina
Malaysian: Dejó de operar
desde Argentina
South African Airways: Dejó
de operar desde Argentina
Canadian: La reemplazó
Air Canada
Spanair: Dejó de operar
desde Argentina
Air Comet Plus: Dejó
de operar desde
Argentina
|
Empresas domésticas que dejaron de operar:
LAER (Líneas Aéreas
de Entre Ríos): Quebró
Kaiken: Quebró
TAN (Transportes Aéreos
Neuquinos): Quebró |

La declaración de una suspensión de
pagos a medias fue otra salida, en este caso adoptada
por las dos empresas más grandes, Aerolíneas
Argentinas y AIRG, ex Lapa. Ante la imposibilidad
de cumplir con los compromisos asumidos, ambas compañías
entraron, justicia de por medio, en una convocatoria
de acreedores y todas las deudas se han reprogramado.
Las acciones también llegaron al ámbito
político: las compañías locales
solicitaron al ministro de Economía, Roberto
Lavagna, un decreto de necesidad y urgencia para declarar
la emergencia del sector, las conversaciones iniciadas
hace un mes están avanzadas y se cree que en
las próximas semanas podrían lograr
entre otros beneficios la eliminación de la
carga impositiva que grava las primas de los seguros
de los aviones tomados en el exterior.
Por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y otras cargas,
esas primas pagan un extra que llega a 38 por ciento.
Algo similar ocurriría con el pago de los arrendamientos
de los aviones que, a pesar de ser una operación
realizada con el exterior, está gravada internamente
con el IVA.
Para contener el aumento del combustible, las compañías
negocian con las petroleras una reducción para
los vuelos domésticos y esperan que el gobierno
establezca un valor menor para las empresas de transporte.
Pero la búsqueda de rutas extranjeras es sin
duda la estrategia que mejores resultados está
arrojando: Aerolíneas Argentinas y Southern
Winds llevan la delantera en apertura de destinos
fronteras afuera, la apuesta es por el turismo extranjero,
que se espera llegue en grandes cantidades, atraído
por la ventaja del tipo de cambio, con un peso depreciado
hasta cuatro veces en relación con el dólar.
Pero como corresponde a países en vías
de desarrollo, la salida no podía ser del todo
óptima, la decisión de la Federal Aviation
Administration (FAA) de los Estados Unidos, de bajar
a dos la categoría de seguridad para Argentina,
se ha convertido en un freno importante para los planes
expansionistas de las compañías. A partir
de esta determinación no podrán incorporar
nuevas rutas hacia los EU, hecho que se cree trabará
las gestiones en otros países.
Recuperación
a largo plazo
En los mostradores de las aerolíneas internacionales
ya no hay filas de argentinos queriendo viajar al
exterior. La caída en venta de boletos es
estrepitosa. De enero a mayo se perdió un
millón de pasajeros en relación con
el mismo periodo del año pasado y el doble
con respecto al 2000. Sin embargo, contrariamente
a lo que podría suponerse, son pocas las
empresas que dejaron de operar con el país
del sur. La mayoría mantiene a la Argentina
entre sus destinos, aunque también con diminución
de actividades y fusiones. Según sus directivos,
la permanencia es una apuesta a la recuperación
del país, misma que esperan se dé
para dentro de tres años
 |
En
los últimos meses unieron operaciones las
aerolíneas Continental (EU) con Copa (Panamá);
Alitalia con Air France, y se dice que United, American
y Delta estudian un camino similar.
La caída de la actividad es generalizada
en todo el sector. La facturación de las
estaciones de servicio Repsol-YPF tuvieron un retroceso
de 10 por ciento, en todos los aeropuertos bajo
la concesión de AA2000. En tanto, los restaurantes
situados en el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires,
registraron una pérdida de 24% en los primeros
seis meses del 2001 con respecto a los valores del
2000.
Las cifras y las imágenes son más
elocuentes en los depósitos fiscales de los
aeropuertos. Según Edcadassa —firma
concesionaria— el movimiento de carga registró
en mayo una reducción del 63.51 por ciento
en relación con el mismo mes del año
pasado.
La importación de mercaderías por
vía aérea cayó 60% en el primer
trimestre del año, respecto del mismo período
del 2001, mientras que las exportaciones, impulsadas
por la devaluación del peso experimentaron
un retroceso de sólo 10%.
 |
La empresa LAPA fue la precursora en Argentina de
las tarifas bajas, que aún hoy se mantienen
sin subir, a pesar del fuerte impacto en la dolarización
de los insumos.
El
gerente general de Edcadassa, Juan Carlos Lomaglio,
señaló en este sentido que aunque el
cuadro no es bueno, en el último mes se produjo
un hecho alentador: la caída se ha detenido
y la actividad ha mostrado un leve incremento. Un
movimiento similar se está dando en el sector
exportador tras 22 meses de recesión sostenida.
El aumento de 10 por ciento en los volúmenes
de carga obedece a la depreciación del peso
argentino, hecho que abarata los costos relativos
de los productos nacionales en el exterior. Entre
los bienes más exportados están las
semillas de maíz y los cueros y carne vacuna.
Se espera que paulatinamente vayan sumándose
los productos con mayor valor agregado y que se pueda
alcanzar este año las 7,093 toneladas exportadas
vía aérea que se registraron en abril
del 2000.
Finalmente los envíos de paquetería
lidereados por la empresa norteamericana FedEx, son
los que menos han sentido la crisis. En este segmento
las importaciones cayeron 10% en el primer trimestre
mientras que las exportaciones no mostraron cambios.
Las leves mejoras experimentadas por algunos sectores
hacen presuponer
que el mal en Argentina no durará cien años.
Así lo confirma también la decisión
de quedarse en el país, que tomaron grandes
empresas extranjeras, a pesar de la drástica
caída de las ganancias. Sin embargo esta crisis,
la más grave en la historia del país
del sur, no tiene una salida a corto plazo.
|
Se
estima que este año caerá en
más de 40% la cantidad de pasajerostransportados
en Argentina. |
Los
Números Argentinos
AEROLINEAS
ARGENTINAS, COMO EL AVE FENIX
En el libro de las paradojas, el capítulo
Aerolíneas Argentinas es sin duda el más
sorprendente. En medio de la profunda crisis económica
que vive el país, la empresa se levanta de
entre sus propias cenizas. Cuando todos anuncian
abandonos de rutas, concentración de mercado
y reducción de costos e inversiones, la aerolínea
bandera inicia un plan de recuperación de
destinos próximos y lejanos. Cuando la mayoría
se refrena, ella intenta recobrar altura luego de
que la desastrosa privatización realizada
en 1990 por el gobierno de Carlos Menem, la dejara
a un paso de la quiebra, de la mano de un consorcio
encabezado por Iberia y con una deuda cercana a
los mil millones de dólares.
Después
de 12 años de caída y de sostenida
retirada, que dio origen al florecimiento de líneas
locales (Southern Winds, Dinar, Lapa), Aerolíneas
Argentinas y su empresa hermana Austral, remontan
vuelo con sus nuevos dueños, una sociedad
integrada por el Grupo Marsans, Air Plus y Spanair.
La corporación, denominada Air Comet, ya
recuperó con aviones propios las rutas a
Madrid, Miami, Nueva York, Roma, Río de Janeiro,
Sao Paulo, París, Londres, Sydney, Oakland,
Montevideo, Santa Cruz de la Sierra, Lima, Caracas
y Santiago (Chile).
Lo mismo hizo en el mercado interno, en el que asegura
haber alcanzado ya el 62 por ciento de participación,
tras haber tocado un piso, hace poco menos de dos
años, de sólo el 17 por ciento.
Aun en medio de la devaluación del peso argentino,
que ha reducido hasta al 35 por ciento la cantidad
de pasajeros, Aerolíneas Argentinas (AA)
está logrando niveles de ocupación
que llegan al 90 por ciento, como en el caso del
vuelo que une Buenos Aires con Madrid. El buen nivel
de ventas lo está logrando con la promoción
de pasajes internacionales en pesos argentinos,
hecho que los coloca muy por debajo de las tarifas
del resto de las compañías.
AIRG,
DESAFIA EN
TODOS LOS FRENTES
La ex empresa Lapa, hasta hace unos meses ARG, hoy
AIRG, tiene varios frentes de tormenta y ha decidido
desafiarlos a todos. Desde una batalla legal y comercial
con Aerolíneas Argentinas, hasta la lucha
por resistir la fuerte reducción del mercado
de pasajeros, pasando por los 80 millones de dólares
de pérdida que tuvo en el 2001.
La línea fundada en 1976 por el conde Claudio
Zichy Thyssen cambió de dueños y de
nombre el año pasado. La adquirió
el grupo Eurekián que también tiene
la administración de 33 aeropuertos en Argentina.
A partir de ese momento pasó a llamarse ARG
por ARGENTINA y al tiempo que cerró un capítulo
dramático abrió otro polémico.
La aerolínea dejó atrás el
nombre Lapa, irremediablemente asociado al más
reciente y trágico accidente aéreo
del país, ocurrido el 30 de agosto de 2000,
en el que murieron 67 pasajeros.
Pero al mismo tiempo la nueva denominación
desató una batalla legal con Aerolíneas
Argentinas, que sigue exigiendo el abandono de todos
los nombres que se parezcan a ARG. Así, la
compañía de Eurekián debió
abandonar ARG y aún resiste ante la justicia
dejar la reciente denominación AIRG.
Con los costos en dólares y los ingresos
en pesos, la empresa teme para este año unos
números rojos peores que los del 2001. Para
hacer frente a la crisis diseñó una
nueva estrategia para competir con Aerolíneas
Argentinas por el mercado. El cambio más
fuerte, además de la renovación total
del cuerpo gerencial, es el reacomodamiento de toda
la flota. Según se informó, la compañía
devolverá los ocho aviones Boeing 737-700,
por los cuales paga a Triton, General Electric y
Pegasus un alquiler mensual de 2 millones de dólares
por concepto de leasing (alquiler con opción
a compra). De esa manera se queda sólo con
seis 737-200 a los que planea sumar, en una suerte
de enroque con los devueltos, una cantidad similar
de aviones Boeing de menor valor, adquiridos en
forma directa, con una inversión superior
a los 18 millones de dólares.
La crisis económica los llevó también
a eliminar rutas domésticas con escaso margen
de ganancias y a concentrar esfuerzos en los destinos
más rentables. Así como a poner varias
fichas en los vuelos al extranjero.
SOUTHERN
WINDS,
VUELA AL EXTERIOR
La rápida capacidad de reacción de
South-ern Winds, impidió que la crisis argentina
se le convirtiera en una pesadilla. Southern Winds,
la empresa con las cuentas más ordenadas
del sector, lanzó una nueva imagen corporativa
e inauguró una etapa más de expansión
de rutas hacia destinos internacionales.
Desde principios de año, Southern Winds ha
venido desarrollando un plan de vuelos regionales
y en estos momentos se apresta a volar directamente
a Norteamérica y Europa, a pesar de la baja
de categoría de seguridad que aplicó
EU a Argentina, medida que había colocado
en punto muerto estos vuelos de largo alcance.
Concentrada en el objetivo de conseguir divisas
para cubrir los costos dolarizados, Southern Winds
ya une Buenos Aires y Mendoza con Chile, Aeroparque
y Córdoba con Bolivia; mientras prepara los
servicios hacia Uruguay y Brasil. El golpe de timón
tuvo como contrapartida el abandono de altas frecuencias
en rutas domésticas de baja densidad, estrategia
original que la había diferenciado del resto
de las empresas. Con el mismo espíritu innovador
ahora utiliza los Canadian Regional Jet (CRJ) de
50 plazas, a diferencia de sus competidoras, que
colocan aviones de más de 100 asientos. La
compañía, en la que también
tiene participación (30% de las acciones)
Eduardo Eurekián, lanzó un sistema
de millaje conjuntamente con American Airlines,
por el cual de cada diez viajes, el pasajero podrá
acceder a uno sin costo.
DINAR
APLICÓ UN
PROFUNDO AJUSTE
Las primeras noticias del impacto de la crisis llegaron
desde Dinar. El profundo ajuste aplicado tras la
depreciación de la moneda argentina, sorprendió
a los pasajeros en pleno vuelo.
La compañía abandonó las rutas
de mayor flujo de pasajeros, entre ellas Buenos
Aires-Córdoba. En un acuerdo con la aerolínea
AIRG, la empresa de la familia Desimone suprimió
el 1 de junio todos los vuelos que realizaba a la
Patagonia y le dejó las rutas a la línea
del grupo Eurekián. A su vez AIRG hizo lo
propio en el norte argentino, zona en la que ahora
Dinar concentra sus esfuerzos, ya que desde allí
surgió y se hizo fuerte, entre 1992 y 1994.
La baja de servicios estuvo acompañada por
la devolución de cuatro aviones que tenía
en alquiler. Se quedó sólo con tres
propios y con un reducido grupo de empleados, luego
de haber sido la aerolínea con mejor servicio
a bordo. Los propietarios señalaron que la
brusca caída de las ventas y las bajas tarifas
hacen inviables muchos servicios, por ese motivo
la compañía se mantendrá reducida
hasta que mejore la situación, indicaron.
LINEAS
AEREAS DEL ESTADO,
FOMENTO EN RIESGO
La Línea Aérea del Estado (LADE),
es el único organismo estatal de transporte
aéreo de fomento. Entre abril y junio estuvo
parada debido a que el Tesoro de la Nación
mantenía bloqueados los fondos para el pago
de los seguros de los aviones. Hace unos días
LADE volvió a prestar un servicio considerado
como imprescindible en las rutas patagónicas,
ya que opera en las zonas que no son rentables para
las aerolíneas comerciales.
Los altos costos valuados en dólares obligaron
a la compañía, que depende de la Fuerza
Aérea Argentina, a reducir operaciones de
520 a 250 horas de vuelo por semana.
Las
Líneas Aéreas del Estado (LADE) realizan
servicio de fomento uniendo rutas no rentables con
tarifas subsidiadas por el Estado argentino. Sus vuelos
estuvieron suspendidos entre abril y mayo por falta
de pago de los seguros
La tarea que lleva adelante es de suma importancia
para la gran región patagónica, por
cuanto trabaja con tarifas subsidiadas, pero el
aumento de los seguros tras el 11 de septiembre
y la devaluación, pusieron en riesgo esta
importante vía de comunicación para
el sur argentino.
La empresa, con cuatro aviones (Boeing 707-320,
De Havilland Canada DHC–6 Twin Otter, Fokker
F-27 Friendship, Fokker F-28 Mk 1000) vuela desde
Buenos Aires hacia Bariloche, Comodoro Rivadavia,
Chapelco, Esquel, Lago Argentino, Mar del Plata,
Neuquen, Perito Moreno, Puerto Madryn, San Julián,
Santa Cruz, Trelew, Ushuaia, Viedma y Zapala entre
otros destinos.
Líneas
Aéreas del Estado (Lade) opera uniendo la
inmensa Patagonia
argentina con Buenos Aires.
La
aerolínea Dinar, reconocida por su servicio
a bordo, fue la primera en aplicar severos recortes
operativos, entre ellos la devolución de
cuatro de las siete aeronaves que integraban su
flota.
La empresa LAPA fue la precursora en Argentina
de las tarifas bajas, que
aún hoy se mantienen sin subir, a pesar del
fuerte impacto en la dolarización de los
insumos.
Se
estima que este año caerá en más
de 40% la cantidad de pasajeros
transportados en Argentina.
Las Líneas Aéreas del Estado
(LADE)
realizan servicio de fomento uniendo rutas no rentables
con tarifas subsidiadas por el Estado argentino.
Sus vuelos estuvieron suspendidos entre abril y
mayo por falta de pago de los seguros.

Aerolíneas Argentinas ha vuelto a tener presencia
en los aeropuertos argentinos, europeos y norteamericanos,
luego de la profunda crisis que la colocó
al borde de la quiebra, con casi mil millones de
dólares de deuda.
1) El destino de Austral está unido al de
Aerolíneas Argentinas, a pesar de figurar
legalmente como dos empresas distintas, son prácticamente
la misma compañía, adquirida por el
grupo español Marsans.
2)
La línea ARG aún conserva su nombre
en los aviones a pesar de una decisión judicial
que le impide usar esa denominación, tras
un reclamo de Aerolíneas Argentinas por usurpación
de nombre.