América Vuela
Agosto 13 ,2020

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Con la opinión de Héctor Dávila

Querido Santa:

Todo el año me he portado muy bien (creo) y esta Navidad quiero pedirte muchas cosas para nuestra querida aviación, y como tú mismo eres piloto de un trineo volador, con capacidad multimotor porque manejas varios aero-renos, y habilitado para volar por instrumentos, porque siempre vuelas de noche, estoy seguro que entiendes mucho de esta industria y querrás ayudarla. Pero no te preocupes, no voy a pedir cosas casi imposibles de conseguir, como una cita para el examen médico de piloto, o que los vuelos en el AICM salgan todos puntuales, ni que Aeroméxico y ASPA dejen de odiar a Emirates Airlines, mucho menos que sepamos realmente qué fue lo que le pasó al helicóptero Agusta de Puebla.

Pero sí te voy a pedir que a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes le traigas mucha paciencia y facilidad de palabra para que pueda entenderse bien con los chicos rudos de la IATA, y así ya no se peleen tanto por el aeropuerto de Santa Lucía, que de paso, si ya no hay de otra, pedirte también que se termine pronto, quede bonito y que funcione mejor de lo que han prometido.

Quiero pedirte también que a las aerolíneas les traigas muchos regalos: a Aeroméxico, aunque fue muy berrinchuda, tráele más pasajeros, que bastante falta le hacen, pero con la condición de que los atienda bien; a Viva Aerobus un reloj nuevo que no se le atrase para que sea más puntual y a Volaris le puedes dar el Manual de Carreño, ese de los buenos modales, para que ya no sea tan presumida, pero a Interjet mejor tráele el regalo en efectivo, que necesita juntar como cien millones de dólares para salir del hoyo, igual que a Aeromar, que para la pobre ya lo que le caiga es bueno.

A mis amigos de la aviación ejecutiva, si puedes, regálales unos buenos cursos de inglés, para que puedan entender las reglas de la FAA y se enteren que está muy mal eso de operar taxi aéreo en México con matrícula "November", o de perdida para que se comuniquen mejor con los talleres "gringos", que son los que están haciendo ganancia de pescador en río revuelto con tanto paisano que anda operando su avión con bandera extranjera.

Para la aviación privada quiero pedirte por favor que le des aunque sea un aeropuerto donde los aviones chiquitos sean bien recibidos, los traten bien, y si no es mucho pedir, que no les cobren tan caro los servicios. A los pilotos de la aviación agrícola tráeles equipos de seguridad y aviones nuevos, mientras que a los helicópteros que se les cree un área exclusiva para ellos dentro de la nueva Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), pues sus necesidades tan particulares han sido muy ignoradas.

Y ya hablando de la AFAC, ojalá que le puedas traer una buena escoba para que termine de barrer la suciedad que habían dejado acumular por años en la casa de la aeronáutica mexicana, y pueda empezar reluciente el nuevo año. Es que aunque ha sido en sí un gran regalo para todos la llegada de esta nueva institución, ahora tiene que demostrar que sirve y dar la mejor imagen, especialmente con las duras pruebas que le esperan, como desarrollar por primera vez una política de estado enfocada a impulsar el desarrollo unificado de la industria aérea.

Sé que estoy pidiendo muchas cosas, y que quizá no he sido tan bueno como para atreverme a pedir tanto, de hecho he sido bastante travieso, pero estoy seguro que muchos en sus cartitas estarán pidiendo lo mismo, que la AFAC se consolide y pueda cumplir con su misión de unir y dirigir a toda la aviación, desarrollar un liderazgo efectivo y bajo una misma ala cobijar al transporte aéreo, la aviación ejecutiva, la industria manufacturera aeroespacial, los talleres y cadenas de suministros, la infraestructura aeroportuaria y todas las manifestaciones del vuelo, incluyendo la exploración espacial. Esta visión unificadora y de liderazgo es la principal cualidad que debe tener la AFAC, lo que será muy importante para el desarrollo de México, y de entre todos los buenos deseos, de entre todo lo que puedo pedirte para la aviación, querido Santa, esto es lo más trascendente, y ojalá puedas traernos ese gran regalo. Como eres tan volador, seguro también saldrás beneficiado...

¡Feliz Navidad!

Saludos

 

Héctor Dávila

 

SantaC

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