América Vuela
Abril 4 ,2020

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Con la opinión de Héctor Dávila

El ataque del Coronavirus está resultando mucho peor de lo esperado, pues no van a ser 130 mil millones de dólares los que perderá la industria aérea por causa de la pandemia como en un principio se estimaba, sino que ahora se dice que serán más de 200 mil millones de dólares y lo que es peor, se espera que muchas aerolíneas, particularmente las más pequeñas, no sobrevivirán más allá de mayo.

Líneas aéreas emblemáticas como Qantas han disminuido sus operaciones más de 80% y Emirates dejó por completo de transportar pasajeros, mientras que en Europa casi todas han suspendido prácticamente la totalidad de los vuelos, quizá con la única excepción de las de Rusia, y muchas esperan temblando la bancarrota. Los cierres de fronteras por todo el mundo están dejando en tierra a los aviones y se calcula que ya están afectados más de 700 mil empleos, en una escalofriante cadena de catastróficos sucesos económicos que están arrastrando al abismo a toda clase de negocios aeronáuticos, pues se están dejando de pagar combustibles, mantenimientos y una multitud de servicios que son normalmente proveídos por terceros y que ahora ven caer la facturación hasta el suelo, cayendo empresa tras empresa en desgracia como fichas de dominó tirando una a la que sigue, a otra y a otra...

No solo a las aerolíneas golpea la dramática situación, los fabricantes de aeronaves, motores y sus partes, centros de capacitación y toda clase de talleres de mantenimiento están padeciendo también la crisis, que le viene a apretar aún más fuerte el cuello a la muy ahogada Boeing, que de por sí apenas respiraba por culpa del problema del 737 MAX y con esto dicen que los directivos de la firma aeroespacial, en su cuartel de Chicago, lloran desconsolados viendo el valor de las acciones de su empresa hundirse más y más, por lo que no tuvieron otro remedio que rogarle al gobierno norteamericano por una ayudadita de 60 mil millones de dólares.

A los aeropuertos también les pegará duro este fenómeno y sus ingresos este año podrían caer más del 65%, y tan solo en Estados Unidos podrían acumular más de 10 mil millones de dólares en pérdidas, por lo que igualmente necesitarán ayuda del gobierno. Los países más fuertes tendrán que hacer salvamentos económicos para sus líneas aéreas e instalaciones aeroportuarias, y las empresas norteamericanas ya negocian los primeros apoyos por 50 mil millones de dólares, pero este tipo de ayuda no se obtendrá fácil dadas las tremendas necesidades que se están generando por la pandemia en todos los demás niveles de la actividad económica mundial.

En países como México el apoyo económico estatal para las aerolíneas, más allá de facilidades con impuestos, se ve poco probable, y la disminución o suspensión de los vuelos internacionales, en particular por el cierre de la frontera con Estados Unidos, será un golpe muy duro de absorber, especialmente para empresas como Interjet o Aeromar, que como sabemos ya andaban padeciendo una fea crisis financiera desde antes de la llegada del virus. En contraste en Aeroméxico se sienten optimistas y presumen solidez, lo cual no dudo, pues superaron muy bien las serias pérdidas que tenían hace más de un año cerrando el 2019 con buenos resultados; mi preocupación reside en si tal solidez podrá ser realmente capaz de resistir el embate de un monstruo tan poderoso como está resultando el COVID-19, pues no hay duda que el turismo se desmoronará por varios meses. La pandemia agarra a Volaris y Viva Aerobus también en un momento en que se ven sólidas, pero tampoco se han salvado de sufrir y están perdiendo fuerte, simplemente Volaris vio ya la peor caída en el valor de sus acciones en la Bolsa (más de 28% ) y la gravedad del daño dependerá de cuánto dure este problema, el cual apenas comienza...

Me resulta doloroso describir el escenario desolador por el que pasa toda la industria aérea, y tristemente no se pueden encontrar pronósticos que nos permitan ser muy optimistas, más allá de resaltar que las aerolíneas nacionales parecen estar tomando medidas inteligentes para tratar de sobrevivir a esta hecatombe viral. Sin embargo, es indudable que cuando se supere la pandemia surgirá un orden en la aviación  totalmente nuevo, con una configuración completamente diferente entre los jugadores de esta industria, en que las empresas sobrevivientes tendrán que remontar con gran esfuerzo de nuevo el camino, uno empinado sin duda, pero que también estoy seguro que podrá ser superado y en unos años recuperarse toda la fuerza, habiendo aprendido importantes lecciones que marcarán un giro abrupto en la ruta de la historia de la aviación mundial.


Saludos

Héctor Dávila

 

Edit22MarzoPP

 

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