América Vuela
Julio 13 ,2020

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Con la opinión de Héctor Dávila

Las redes sociales burbujean de airadas quejas de los usuarios contra todas las aerolíneas, porque no se está respetando la sana distancia en los vuelos. Ahora que muy gradualmente se van reactivando las operaciones aéreas después de que se cayó más de 90% el número de pasajeros por causa de la pandemia, muchos de los viajeros esperaban ser acomodados en las cabinas dejando asientos vacíos entre ellos para mantener la "sana distancia" que se considera una medida básica para evitar contagios de Coronavirus, pero se encontraron con aviones totalmente llenos y hasta con personal de aerolíneas sin protección. Viral se hizo en redes sociales el mensaje del usuario Oscar Soriano, denunciando el lleno total en el vuelo de Aeroméxico a Cancún del 15 de junio, donde además viajaban unas supuestas sobrecargos ¡sin tapabocas!

La preocupación de los pasajeros es muy razonable, pues después de esmerarse por cuidar todos los protocolos de higiene y seguridad antes de abordar, puede resultar aterrador tener que ir por varias horas confinado en una cabina llena de personas, lo que parece la situación ideal para el esparcimiento de los nefastos virus. Pero por otro lado, ha quedado claro para los administradores de las empresas aéreas que dejar asientos vacíos entre los pasajeros es económicamente inviable, además de que de todas maneras no se lograría el metro y medio de separación que se considera como lo mínimo para obtener esa tan mentada sana distancia. Las aerolíneas han buscado consolidar en los pocos vuelos que están realizando a todos los pasajeros posibles, lo que ha dado como consecuencia aviones llenos y en muchos casos sobrevendidos, lo que ha aumentado más la molestia de los clientes, como le acaba de suceder a un amigo procedente de Europa, el cual perdió su conexión a Guadalajara porque el vuelo de Volaris estaba saturado, dejándolo abandonado a su suerte…

Así las cosas, las aerolíneas están apostando a tratar de tranquilizar a los pasajeros señalando los filtros de aire de partículas de alta eficiencia de los aviones (HEPA), que pueden eliminan casi en 99.9% las bacterias y virus, como su principal garantía, además de que dicen efectuar profundas desinfecciones en las aeronaves entre vuelo y vuelo; pero la verdad es que lo más peligroso son las gotas con partículas virales en aerosol que se pueden contagiar con la cercanía entre las personas, en espacios muy confinados en los que no está aún muy clara la mecánica de esparcimiento de dichas partículas en el aire, antes de llegar a ser filtradas por los HEPA, además de la posibilidad de tocar superficies donde esté depositado el virus, por lo que los expertos consideran que en un ambiente así el riesgo está realmente muy presente.

Aunque ciertamente los pasajeros merecen mejores medidas de protección a bordo de los aviones, proveerlas correctamente se está tornando muy complicado, pues la industria aérea está ya muy mal herida por la pandemia; inicialmente se proyectó que la aviación en México tendría pérdidas de casi 5,300 millones de dólares por esta causa, pero ya se ajustó la cifra a más de 8,130 millones de dólares y seguro será aún mayor, al disminuir este año no menos de un 65% los ingresos de las líneas aéreas con respecto al 2019, lo que puede ocasionar la pérdida de alrededor de 140 mil empleos, desenvolviéndose una situación verdaderamente alarmante, donde medidas como dejar la mitad de los lugares vacíos en los vuelos resultan económicamente imposibles.

La fragilidad de las aerolíneas es extrema, las acciones del Grupo Aeroméxico cerraron la semana pasada por debajo de los 6 pesos, lo que representa su mínimo histórico, por lo que en lo que va del 2020 dichas acciones ya han caído más del 60%, bajo la sombra de los rumores, desmentidos una y otra vez por sus ejecutivos, de que la empresa podría estar a punto de quebrar, mientras que las demás aerolíneas nacionales andan igual de mal, destacando por supuesto el caso de Interjet, que se tambalea con una deuda de más de 482 millones de dólares, y aunque dice que optará por reducir 50% los salarios en vez de despedir empleados, pocos tienen fe en que la compañía de la familia Alemán sobreviva a la pandemia. Las que parecen las más sanas también están sufriendo mucho, como Volaris cuyos papeles ya perdieron alrededor del 14% de su valor y lleva pérdidas por más de 1,500 millones de pesos, mientras que Viva Aerobus perdió 339 millones de pesos tan solo en el primer trimestre del año, y aún faltan por conocerse las cifras del segundo trimestre, cuando la pandemia pegó con toda su fuerza y que obviamente podemos esperar que serán números muy malos.

Finalmente, en términos de seguridad sanitaria para los pasajeros, aunque los HEPA son muy eficaces tenemos que estar conscientes que no son infalibles, y que a bordo de un avión hay muchos posibles mecanismos de contagio acechando, especialmente los relacionados con el contacto directo, por lo que debemos asumir la importancia individual de tomar las máximas medidas durante los viajes, privilegiando el uso de mascarillas y lentes protectores, además de la higiene extrema y la eficiente detección de posibles casos sospechosos antes de abordar, acciones que en conjunto pueden hacer del vuelo una experiencia segura en términos epidémicos, pues definitivamente la vida debe seguir y la aviación no puede perder su importantísimo papel en el desarrollo económico mundial.


Saludos

Héctor Dávila

 

Redes

Imagen tomada de redes sociales

 

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